sábado, 3 de diciembre de 2016

¿Es cierto que hay 331 víctimas de violencia de género en Alemania?

Los medios se hacen eco del primer estudio de la violencia de género en Alemania. El dato más repetido es que 331 mujeres fueron víctimas mortales de esta lacra en Alemania durante 2015.

El único inconveniente es que el dato de las 331 mujeres asesinadas es falso. Vamos a verlo.

Homicidios en Alemania

Vamos primero a la página oficial del Bundeskriminalamt (BKA), o la Oficina Federal de Investigación Criminal de Alemania, y vamos a las estadísticas de criminalidad de 2015 (afortunadamente, tienen versión en inglés). En el "Police Crime Statistics Report 2015", página 58, entontramos la siguiente tabla:


Tenemos un total de 589 víctimas de asesinato, de las cuales un 50,9% son mujeres. Eso son 300 mujeres asesinadas durante 2015. Es imposible que haya 331 mujeres víctimas mortales de violencia de género en Alemania en el mismo periodo. Blanco y en botella.

Y las supuestas 331 víctimas, ¿de dónde salen?

Para averiguarlo, vamos al informe de violencia de género de la BKA. En la página 18 tenemos el famoso número:


Y ahí tenemos el número, al final de la primera fila. Una traducción de los apartados:
Partnerschaften: pareja sentimental
a) Mord und Totschlag: asesinato y homicidio
b) gefährliche Körperverletzung: lesiones corporales peligrosas
c) schwere Körperverletzung: lesiones corporales graves
d) KV mit Todesfolge: lesiones con resultado de muerte
e) vorsätzliche einfache KV: (sencillo intencional) lesiones corporales
f) Vergewaltigung, sexuelle Nötigung: violación, agresión sexual
g) Bedrohung: amenazas
h) Stalking: acoso
Como anécdota, puede observarse que el apartado d) incluye también víctimas mortales. Con lo que en total, el número de mujeres víctimas debería ser 335.

¿Y de dónde salen las 331 víctimas femeninas en la fila de asesinato y homicidio? La explicación se encuentra en saber qué están contando. Lo vemos al comienzo de la página 6:
Im Jahr 2015 wurden unter den  Straftaten­(gruppen) Mord und totschlag,  Körperverletzungen, Vergewaltigung, sexuelle nötigung, Bedrohung und Stalking insgesamt 127.457 Opfer von vollendeten und versuchten Delikten der Partnerschaftsgewalt erfasst.
Traducción:
En el 2015 se registraron dentro de los tipos delictivos de homicidio y asesinato, lesiones, violación, agresión sexual, amenazas y acoso un total 127.457 víctimas de delitos y tentativas de delito de violencia de pareja.
Resulta que están incluyendo las tentativas de delito.

En este momento, algún escéptico podría decir: "pero, en la tabla no dice nada, ¿no?" Eso es cierto y puede llevar a confusión. Para comprobar que efectivamente en la tabla están incluidos los intentos, vamos a sumar los números de la primera columna:
415 + 16.054 + 76 + 6 + 81.394 + 2.436 + 18.300 + 8.776 = 127.457
Vemos que el total de víctimas de la tabla coincide con el total de víctimas que se nos dice que incluyen los delitos y tentativas de delito.

La confusión, probablemente, provenga de la nota de prensa que el BKA ha publicado, donde podemos leer directamente que:
In 2015 wurden in Deutschland Frauen Opfer von Partnerschaftsgewalt
  • von vorsätzlicher einfacher Körperverletzung: über 65.800,
  • von Bedrohung: über 16.200,
  • von gefährlicher Körperverletzung: über 11.400,
  • von Stalking: über 7.900,
  • von Mord und Totschlag: 331.
Traduccion:
En 2015, estas mujeres han sido víctimas de violencia de pareja:
  • por lesiones corporales sencillas: más de 65.800
  • por amenazas: más de 16.200
  • por lesiones corporales peligrosas: más de 11.400
  • por acoso: más de 7.900
  • por asesinato y homicidio: 331
Esto es definitivamente falso, a la luz de lo visto en el propio informe.

Otra fuente la podemos encontrar en el periódico alemán Der Spiegel, en este artículo.
2015 gab es in Deutschland 331 weibliche Opfer von versuchtem oder vollendeten Mord oder Totschlag durch den Partner oder Ex-Partner. Das ist fast jeden Tag eine Frau. 131 der Opfer starben, 200 überlebten.
Traducción:
En 2015 hubo en Alemania 331 mujeres víctimas de asesinato u homicidio involuntario completado o intentado por parte de la pareja sentimental o expareja sentimental. Esto es una mujer casi cada día. 131 de las víctimas murieron, 200 sobrevivieron.
Además, en el mismo artículo dejan esta nota al pie:
Anmerkung der Redaktion: Wir haben die Angaben zu den Zahlen des Bundeskriminalamtes präzisiert. Bei den Opferzahlen, die das BKA zu Mord und Totschlag im Rahmen von Partnerschaftsgewalt nennt, handelt es sich um vollendete und versuchte Delikte. Wir bitten um Entschuldigung.
Traducción:
Nota del editor: Hemos clarificado la información de los números de la Bundeskriminalamt. El número de víctimas, que el BKA menciona de asesinato y homicidio involuntario, se refieren a delitos e intentos de delito. Pedimos disculpas.

Entonces, ¿cuántas mujeres son víctimas de violencia de género en Alemania?

Responder a esta pregunta va a ser difícil. En los informes oficiales se desagregan los datos por la relación de la víctima con el agresor, pero no incluye el sexo de las víctimas ni de los agresores. En el artículo comentado en la sección anterior del periódico Der Spiegel aparece el dato de 131 víctimas mortales. Desgraciadamente, Der Spiegel no incluye ninguna fuente de su origen.

La única referencia aproximada que he encontrado es un informe del Centro Reina Sofía. En su página 81 podemos ver una gráfica con los ratios de "feminicidios domésticos" por millón de mujeres de varios países. El término "feminicidio doméstico" viene definido en la página 79:
En referencia a los feminicidios domésticos (esto es, llevados a cabo por parte de miembros de la familia)
El informe incluye datos de 2006. Alemania tenía en 2006 con una población de 42.013.740 mujeres y un ratio de 4,66 víctimas de feminicidio doméstico por millón de mujeres. Lo que significa un total de 196 víctimas (Alemania tuvo 421 víctimas femeninas de homicidio durante 2006). De las 196 habría que descontar aquellas víctimas cuyo agresor no sea su compañero sentimental.

El dato es antiguo, y además incluye víctimas que no son por violencia de género, pero sirve para hacerse una idea. En cualquier caso, muy lejos de las supuestas 331 víctimas mortales que podemos encontrar en los titulares de los medios.

Actualización 03/01/2017
Tras un intercambio de correos con el BKA, se confirma que el número de mujeres víctimas mortales por violencia de género en Alemania durante 2015 es de 131, que coincide con lo publicado por Der Spiegel.

Mord un Totschlag:
insgesamt: 331 weibliche Opfer
vollendet: 131 weibliche Opfer
versucht: 200 weibliche Opfer
Traducción:
Muerte y homicidio involuntario:
total: 331 víctimas mujeres
consumado: 131 víctimas mujeres
intentado: 200 víctimas mujeres
Finalmente, el BKA tuvo la amabilidad de remitir el mismo desglose para hombres. En el caso masculino, 20 hombres perdieron la vida a manos de sus parejas en Alemania durante 2015.
Mord un Totschlag:
insgesamt: 84 männliche Opfer
vollendet: 20 männliche Opfer
versucht: 64 männliche Opfer
Traducción:
Muerte y homicidio involuntario:
total: 84 víctimas hombres
consumado: 20 víctimas hombres
intentado: 64 víctimas hombres

Actualización 28/11/2017
Cuando escribí este artículo en su día no encontré estadísticas oficiales de muertes y tuve que preguntar al BKA directamente. Recientemente han vuelto a publicar noticias sobre violencia de género en Alemania con los datos de 2016, lo que me ha hecho repasar el tema. Resulta que he encontrado las estadísticas oficiales que se me escaparon el año pasado, así que edito con la nueva información. Me parece mejor así, porque las estadísticas las puede consultar cualquiera y lo de la comunicación con el BKA hay que creérsela.

Las estadísticas de delitos entre parejas en Alemania para 2015 las podemos encontrar aquí, y las de 2016 aquí. En ambos sitios hay que escoger la entrada "Opfer - Tatverdächtigen - Beziehung formal (Partnerschaften)", disponible en formato Excel y CSV.

Pantallazo de los datos del BKA correspondientes a 2015
Si sumamos lo marcado en rojo nos arroja el famoso número de 131 víctimas mortles. Si sumamos los números que están justo debajo de los números marcados en rojo (54 + 145 + 1), nos salen los 200 intentos. Así que aquí lo tenemos, respaldado con estadísticas oficiales del BKA.

En 2017, los medios han informado bien de los datos

Como curiosidad este año los medios sí que han informado correctamente de las muertes, separándolas de los intentos. Pero no todo podía ser perfecto. En la noticia de El Confindencial hay una errata en esta parte:
Un total de 441 mujeres fueron asesinadas o fueron víctimas de un intento de asesinato (frente a las 331 registradas en 2015) y 149 murieron (131 el año anterior).
Si vamos al informe de violencia doméstica del BKA de 2016, en la página 25 se ve rápidamente que ese 441 no son mujeres:

El 441 correponde al total, siendo las mujeres 357 y los hombres 84. Recuerdo una vez más que estos números son el acumulado de asesinatos (mord) y homicidios (totschlag) tanto intentados como consumados.

Finalmente, para el que sienta curiosidad, comentaré que el número de hombres asesinados por sus parejas en Alemania en 2016 fue de 14.

lunes, 27 de junio de 2016

¿Constructo social o influencia biológica?


Hace tiempo tuve una discusión acerca de cuánto influye nuestra biología en nosotros y en el origen social (o no) de determinados estereotipos basados en el sexo. Esto derivó en la postura por todos conocida de "todo es un constructo social", lo que quiere decir que "todo se puede cambiar". De aquí se seguiría que los estereotipos basados en el sexo son, en realidad, producto de la distinta socialización de hombres y mujeres.

Estos estereotipos basados en el sexo pasarían a ser estereotipos basados en el género (ya que derivarían de la socialización, y no de la biología) y pasaríamos a afirmar que, si a una mujer se la educara como si fuera hombre, sería violenta y le gustaría el fútbol (de forma recíproca con los hombres y los estereotipos femeninos). De aquí que algunas veces se lean cosas como que es "una mujer masculinizada", para justificar el hecho de que si una mujer hace algo inmoral, es porque la han educado como un hombre:
Por su parte, Maestre ha explicado los cambios que se han conseguido en el Ayuntamiento de Madrid, después de una legislatura dirigida por la exacladesa Ana Botella: "En Madrid nos encontramos con una mujer masculinizada que vendía vivienda de patrimonio público a amigos".
Todo es un constructo social y si es negativo va al saco de lo masculino y si es positivo va al saco de lo femenino. Pero podemos llevar esto más lejos y, como todo es un constructo social, afirmar que la heterosexualidad es un constructo social (teoría de Queer):
Afirma que los géneros, las identidades sexuales y las orientaciones sexuales, son el resultado de una construcción social ficticia y arquetípica y que, por lo tanto, no están esencialmente o biológicamente inscritos en la naturaleza humana, sino que se trata de formas socialmente variables.
Que todo sea un constructo social, implica que la influencia de la biología sobre nuestras capacidades cognitivas, nuestras decisiones y nuestra conducta es cero. Lógicamente, no incluyo aquí las diferencias físicas obvias (eg: altura, caracteres sexuales secundarios y primarios), ya que negar esas diferencias supondría un absurdo.

La idea del presente artículo es defender la postura de que existen diferencias cognitivas, decisorias y conductuales entre hombres y mujeres, y que existen motivos para pensar que dichas diferencias tienen una influencia biológica.

Para ello voy a resumir la intervención inicial que Steven Pinker (os recomiendo su libro The Blank Slate, La Tabla Rasa) realizó en un debate entre él y Elizabeth Spelke sobre la influencia de la biología y la cultura en las personas. El debate lo podéis encontrar aquí y os animo a que leais íntegras ambas ponencias y el posterior diálogo entre ellos (que, en mi opinión, gano Pinker).
Antes de continuar, quiero incidir en que esto es un resumen. Steven Pînker desarrolla más cada uno de los puntos y propone más ejemplos que los aquí expuestos. No obstante, todos los estudios que menciona están referenciados en cada apartado.

Steven Pinker se autodenomina feminista y cree que las mujeres han estado oprimidas, discriminadas y acosadas por miles de años. Pero, una cosa es la postura moral de que los hombres y las mujeres no deben ser discriminados en función de su sexo, y otra distinta la postura empírica de que hombres y mujeres son iguales biológicamente hablando. La verdad no puede ser machista.

El debate se centra en la falta de representación de las mujeres como profesores en los denominados campos STEM (Science, Technology, Engineering and Mathematics). En cierto modo, esto es un fenómeno exótico, ya que implica comportamientos y talentos biológicos no preparados para ello: la evolución no ha formado cierta parte del cerebro para hacer el trabajo de un profesor de ingeniería mecánica en el MIT, por ejemplo.

Además, estamos hablando de los extremos de los logros. La mayoría de las mujeres no están cualificadas para ser profesores en Harvard de la misma forma que la mayoría de los hombres no están cualificacos para ser profersores en Harvard. Estamos hablando de los extremos de la población. Y estamos hablando de un subconjunto de todos los campos, las mujeres no están infrarrepresentadas de la misma manera en el resto de campos académicos, y no lo están en las profesiones más prestigiosas. Finalmente, estamos hablando de un efecto estadístico, y esto es un punto crucial.

Esto son dos distribuciones Gaussianas. El eje X es cualquier habilidad que queramos medir y el eje Y es la cantidad de personas con dicha habilidad. Este tipo de curvas es lo que obtienes cuando comparas hombres y mujeres en cualquier habilidad en la que se diferencien. Para este caso concreto, vamos a considerar que los hombres son la línea rosa y las mujeres la línea verde. Las medias son diferentes, pero para cualquier nivel de habilidad hay siempre representantes de ambos sexos.

Una de las consecuencias más importantes de tener este tipo de distribuciones es que descienden en función del cuadrado de la distancia con la media. Eso significa que, aunque las medias sean parecidas, cuanto más extremo sea la puntuación, más dispar será la cantidad de tipos de persona que tienen dicha puntuación. Si ponemos una lupa en el final de la distribución, la diferencia entre ellas se hace más y más grande.
Tomemos por ejemplo la altura. Resulta obvio que las distribuciones de altura se solapan, no se puede decir que todos los hombres son más altos que todas las mujeres. Pero mientras que con 1,77m hay 30 hombres por cada mujer, en 1,82m hay 2000 hombres por cada mujer. Las diferencias cognitivas entre hombres y mujeres no son tan extremas, pero el fenómeno estadístico es el mismo.

Otra consecuencia importante es la influencia de la varianza. Los biólogos desde Darwin ya notaron que los machos de muchas especies tienen más variabilidad que las hembras para las mismas características. Así que, para los casos en que las medias de hombres y mujeres coincidan, es muy probable que haya muchos más hombres en los extremos que en el centro. O lo que es lo mismo: más hombres genios que mujeres genios y más hombres idiotas que mujeres idiotas.
Lo único que necesitamos hacer para explicar las diferencias entre sexos sin invocar la discriminación o el machismo,  es suponer que cualesquiera características que le han predipuesto para elegir (por ejemplo) estudiar el lenguaje en niños [es la profesión de Steven Pinker como investigador] sobre (por ejemplo) ingeniería industrial no están igualmente distribuidas entre hombres y mujeres. Pinker afirma que, en su área, hay un 75% de mujeres, pero eso no significa que el esté discriminado de ninguna forma.

Hay muchas diferencias y similitudes entre hombres y mujeres. Pinker se va a centrar 6 diferencias, que son las más importantes para el problema que se está discutiendo (que era la infrarrepresentación de mujeres en el profesorado de los campos STEM).

Primera diferencia: Los hombres y las mujeres tienen diferentes prioridades en la vida. En resumen: Los hombres tienden a buscar estatus social y dinero a cambio de sus familias; las mujeres escogen algo más equilibrado. Eso no significa que las mujeres valoren la familia y no valoren el estatus. Tampoco significa que todos los hombres y mujeres muestren esta asimetría. Pero es lo que encuentras, de media, al observar grandes cantidades de datos. Pinker cita dos estudios, este y este.

Segunda diferencia: Interés en las personas VS interés en cosas y sistemas abstractos de reglas. Hay una cantidad asombrosa de datos sobre esto, ya que hay todo un campo dedicado a estudiar los intereses vocacionales de la gente. En este campo se han documentado diferencias consistentes en los tipos de actividades que prefieren hombres y mujeres en sus trabajos ideales. Una de estas diferencias es la preferencia de trabajar con cosas o con personas. Un gran ejemplo es a la hora de buscar trabajo. Los hombres tienen tendencia a trabajar con cosas, las mujeres tienen tendencia a trabajar con personas. Hay una enorme diferencia media en este factor concreto, una desviación estándar. Pinker cita dos libros, Understanding the Gender Gap por Claudia Goldin, y Biology at Work, Rethinking Sexual Equality, por Kingsley R. Browne.

Tercera diferencia: Riesgo. Los hombres son, con mucha diferencia, los que más se arriesgan. Pinker da un metaanálisis para sustentar este punto, pero yo me quedo con la mención de que la mayoría (si no, todos) de los ganadores de los Darwin Awards son hombres.

Cuarta diferencia: Transformaciones mentales tridimensionales. Por ejemplo, observar dos formas tridimensionales y saber si son la misma forma rotada. En algunas habilidades espaciales, las mujeres son mejores, pero en "percepción espacial", "rotación mental" y "visualización espacial", los hombres llevan ventaja. Esta capacidad estaría correlacionada con la resolución de problemas matemáticos. Pinker cita este estudio y este otro para justificar la correlación.

Quinta diferencia: Razonamiento matemático. Las mujeres son buenas haciendo cálculos matemáticos. Sin embargo, los hombres son mejores en la resolución de problemas y en razonamiento matemático. Estadísticamente hablando, claro. Esto sólo ocurre a partir de la adolescencia. Antes de la pubertad, no hay diferencias. Pinker cita este estudio y reutiliza este de la primera diferencia.

Sexta diferencia: Variabilidad por sexo. En general, para una característica dada, los hombres tienen más variabilidad que las mujeres. Las mujeres tienden a distribuirse cerca de la media, mientras que los hombres presentan mucha población en los extremos de su distribución, en comparación con las mujeres. Pinker cita este estudio y este otro.

Que estas diferencias existan, no hace que tengan un origen biológico. Sino que hay que plantearse si el aporte biológico es distinto de cero. Esto ya es más difícil. Hay 10 razones para pensar que el aporte de la biología es mayor que cero, aunque lejos del 100%.

Primero: Hay una gran cantidad de diferencias hormonales entre hombres y mujeres, sobre todo prenatalmente, en los 6 primeros meses de vida y en la pubertad. Hay receptores hormonales por todo el cerebro, incluyendo el cortex cerebral. Hay muchas diferencias pequeñas entre los cerebros de hombres y mujeres. Pinker cita el libro Human Universals y este estudio.

Segundo: Muchas de las diferencias entre sexos (ciertamente algunas de ellas, quizá todas ellas) son universales. La idea de que hay culturas que podrían estar haciendo estas cosas al revés, es una leyenda académica. En todas las culturas se percibe una diferenciación entre hombres y mujeres; las mujeres están más relacionadas con el cuidado de niños; más competitividad en los hombres; y mayor distancia recorrida por hombres que por mujeres. Las diferencias de personalidad entre hombres y mujeres son consistentes en todos los rangos de edad, así como longitudinalmente (a lo largo del tiempo), niveles educativos y naciones. Steve Pinker menciona otros ejemplos de universalidad de las diferencias entre sexos. Pinker cita este estudio y el libro Sex Differences in Cognitive Abilities, por Diane Halpern.

Tercero: Estabilidad en el tiempo. Las encuestas de intereses en la vida y personalidad no han mostrado cambios significativos tras dos generaciones después de la segunda ola del feminismo. También se ha observado resistencia al cambio en aquellas comunidades que, por razones ideológicas, han forzado la eliminación de la diferencias de género y nunca lo han conseguido. Esto incluye a los Kibutz israelíes y varias comunas Utópicas Americanas de hace un siglo. La capacidad de rotación mental no ha mostrado cambios en el tiempo y la capacidad resolutiva de problemas matemáticos ha disminuido ligeramente, pero sigue habiendo diferencia. En este apartado vuelve a citar el libro Biology at Work, Rethinking Sexual Equality, por Kingsley R. Browne, el estudio sobre las diferencias de personalidad del primer motivo, este estudio sobre las diferencias en el rendimiento en matemáticas de la quinta diferencia y  este estudio de la cuarta diferencia sobre habilidades espaciales.

Cuarto: Muchas de estas diferencias se pueden ver en otros mamíferos. Sería una increible coincidencia que estas diferencias simplemente se replicaran en las elecciones arbitrarias realizadas por las culturas humanas desde el inicio de los tiempos. Hay grandes diferencias entre machos y hembras en muchos mamíferos en cuanto a agresión, inversión de recursos en la cría, jugar de modo agresivo VS jugar a ser padres.

Quinto: Muchas de estas diferencias aparecen en la niñez. Por ejemplo, durante la primera semana de vida, las niñas hacen más contacto ocular que los niños. Los niños recien nacidos tienen más interés en mirar objetos que en mirar una cara, mientras las niñas miran antes una cara que un objeto. Durante la niñez, los niños suelen jugar a juegos competitivos mientras las niñas prefieren juegos cooperativos. Niños de todo el mundo transforman cualquier cosa en un vehículo o un arma y niñas de todo el mundo transforman cualquier cosa en una muñeca. Pinker cita el libro Taking Sex Differences Seriously, por Steven E. Rhoads y este estudio.

Sexto: Personas de sexo biológico masculino pero son criados como niñas. En un caso en 1970, una circuncisión fallida terminó con la amputación del pene de un niño. Su familia lo crió como si fuera una niña. A pesar de ser criada como niña, "Joan" exhibió patrones de conducta típicamente masculinos (competitividad, agresión...) y mayor interés por objetos que por personas. A los 14 años cayó en depresión. Sus padres le dijeron la verdad, se operó, se casó con una mujer, adoptado dos hijos y trabaja en un matadero. Esto no es un caso aislado. Debido a una rara condición genética llamada Cloacal exstrophy, individuos de sexo masculino nacen con genitales atrofiados. Cuando son castrados y educados como mujeres, en 25 de 25 casos documentados esas personas han sentido que son chicos atrapados en cuerpos de chicas, y mostraban patrones de comportamiento masculinos.


Séptimo: Hay un mito extendido de que los padres y profesores tratan a los niños y niñas de manera diferente. Sin embargo, numerosos estudios muestran poca o ninguna diferencia en el trato que los padres y profesores dan a los niños (en el actual EEUU, por supuesto). Respecto a los profesores, se pensaba que perpetuaban las diferencias de género porque tenían espectativas más bajas que con las niñas, pero esto también se ha demostrado falso. La percepción del esfuerzo y motivación de cada alumno influye más en las espectativas que lo que un profesor pueda pensar de las diferencias debido al sexo. Pinker cita este estudio y este otro.

Octavo: Estudios de la influencia del hormonas prenatales: el mecanismo que hace a los niños niños y a las niñas niñas en primer lugar. Hay una alteración en las niñas llamada Hiperplasia Suprarrenal Congénita, debido a la cual reciben muchos andrógenos durante su gestación. Tras el nacimiento, este exceso desaparece. Sin embargo, estas niñas que han sufrido esta exposición a andrógenos durante el embarazo muestran patrones de comportamiento más masculinos, y menos femeninos. No obstante, la evidencia de estas investigaciones todavía no es muy sólida e inconcluyente en algunas partes. Pinker cita este estudio, este otro y el estudio sobre las variaciones de testosterona fetal del motivo quinto.

Noveno: Ciclos en las hormonas. Las evidencias en esta parte son un poco contradictorias. No obstante, se observa que los hombres que tienen poca testosterona tienen mayor habilidad de manipulación espacial. De la misma manera, los cambios de estrógenos durante el ciclo menstrual, parece que afectan a las capacidades cognitivas de las mujeres. Pinker hace referencia al libro Sex and Cognition, de Doreen Kimura y este estudio del motivo octavo.

Décimo: Impronta genética del cromosoma X. Una última diferencia descubierta durante los últimos 15 años. Un cromosoma, como el cromosoma sexual X, puede variar en función de si dicho cromosoma proviene del padre o de la madre. El síndrome de Turner, es una alteración genética que consiste en que el individuo nace con un cromosoma X (en vez de la habitual pareja XX, XY). Bueno, pues dependiendo de si el cromosoma X proviene del padre, o de la madre, el afectado por el sindrome de Turner desarrollará diferentes características. Cuando coge el cromosoma X de su madre, tiene mejor vocabulario, habilidades sociales, empatía y lectura de la comunicación no verbal.

Unas palabras sobre los estereotipos. Hay una creencia generalizada que dice que si se observan diferencias entre sexos que se ajustan a un estereotipo, dichas diferencias han sido causadas por el estereotipo, debido a las diferentes expectativas para niños y niñas. Pero la relación causal puede ir en cualquier dirección: los estereotipos simplemente reflejan realidades que estaban ahí presentes, y no las causan. Por ejemplo, existe el estereotipo de que los jugadores de baloncesto son más altos en promedio que los jockeys, pero eso no significa que los jugadores de baloncesto se estiren y los jockeys se encojan simplemente porque tengamos esa expectativa. Se ha demostrado, además, que la mayoría de los estereotipos basados en el sexo son acertados. El error suele ir en la otra dirección, la gente predice erróneamente que no habrá diferencias cuando si las hay. Pinker cita este estudio del motivo séptimo y este otro estudio sobre estereotipos.

Todo lo que se ha visto aquí en ningún caso debe usarse como fundamento de la discriminación. Cada individuo debe valorarse según sus propios méritos. Simplemente, no debemos llevarnos las manos a la cabeza y asumir que existe algún tipo de discriminación cuando vemos una distribución desigual de hombres y mujeres.

viernes, 10 de junio de 2016

El 50% de los mensajes misóginos son de mujeres

Probablemente hayais oído que el 50% de los mensajes misóginos en Twitter provienen de mujeres. El estudio ha causado un gran revuelo (¿quién iba a pensar que las mujeres se insultan entre ellas con términos como "puta"?) y los medios se han hecho eco de las más disparatadas excusas provenientes de la ideología de género. Que si es debido a la misoginia interiorizada o que si los mensajes misóginos son en realidad de hombres haciéndose pasar por mujeres. Lo que sea con tal de mantener la cada vez más decandente narrativa dicotómica de femenino-bueno / masculino-malo.

En el presente artículo vamos a repasar el estudio en cuestión y a señalar otros de los resultados que arroja y que los medios han pasado por alto. Finalmente, trataré de dar una explicación razonable para ese 50% de mensajes misóginos provenientes de mujeres.

El estudio

El estudio en cuestión se puede ver aquí. Se titula "Misogyny on Twitter" (Misoginia en Twitter) y está realizado por Demos, una asociación británica que realiza estudios socioeconómicos.

El estudio se divide en dos partes. En la primera parte se analizan tweets que contienen la palabra "rape" (violación) y en la segunda se analizan tweets que contienen alguna de las palabras "slut" (guarra) y/o "whore" (puta). En ambos casos, se analizan tweets escritos en inglés y cuyo origen es una cuenta de Reino Unido.

La palabra "rape"


Resumiendo rápidamente, han cogido todos los tweets desde el 26 de Diciembre de 2013 hasta el 9 de Febrero de 2014 (unas 6 semanas y media) que contenían la palabra "rape", han restringido el estudio a los tweets con origen en Reino Unido y han filtrado los tweets que estaban relacionados con gente comentando noticias en los que se incluye la palabra "rape". Los investigadores encuentran relación entre los medios publicando noticias que incluyen la palabra "rape" y la gente hablando de ello. Finalmente, han cogido muestras aleatorias de los datos restantes y han sido revisadas a mano por los investigadores.

En la página 7 encontramos una tabla con la clasificación de los tweets tras la revisión de los investigadores. Los tweets están clasificados en "Serios/Noticias" (40%), "Metafóricos/Casuales" (29%), "Amenazas/Abusos" (12%) y "Otros" (27%). Lo primero que llama la atención es que la suma de los porcentajes es de 108%, lo que induce a pensar que las categorías no son excluyentes y que hay tweets repetidos en más de una categoría.

Vamos a centrarnos en la categoría "Amenazas/Abusos". Según el estudio, esto supone el 12% de los tweets que incluyen la palabra "rape" en el texto. Pero resulta que en ningún momento nos dicen que proporción de todos los tweets de Twitter incluyen la palabra "rape". Y eso, ¿es mucho o poco?

Una estimación de la misoginia en Twitter considerando el uso de la palabra "rape"
Para hacernos una idea, vamos a ver las estadísticas de uso de Twitter. Aquí podemos ver como, para Agosto de 2013, Twitter había superado los 500 millones de tweets diarios. Vamos a hacer una estimación conservadora y vamos a coger como referencia los 500 millones. En este libro (Structure Discovery in Natural Language) podemos ver un estudio (páginas 109-110, disponibles gratuitamente a través de Google Preview) de los idiomas utilizados en Twitter. Reproduzco el gráfico aquí:
El libro fue publicado en 2011, pero servirá para hacernos una idea. A partir del gráfico, se puede estimar el número de tweets en inglés en el 50% de todos los tweets de Twitter. Finalmente, unos datos más del estudio:
Our initial search produced 2,725,097 tweets using the word ‘rape’. When limiting this to tweets from only the UK, this number fell to 138,662. A relevancy classifier was then trained on the data in order to weed out all irrelevant tweets (eg tweets referring to rape seed oil). Once irrelevant tweets had been filtered out, we were left with 108,044 relevant tweets.

A classifier was trained to distinguish between tweets that were reporting or discussing stories about rape in the media and use of the word rape that were more conversational (ie people discussing rape, using the word colloquially, making threats, telling sick jokes etc.). 27,360 of this sample were media-related; and around 80,000 were ‘conversational’.
Traducción:
Nuestra búsqueda inicial produjo 2.725.097 tweets que incluían la palabra "rape". Cuando la limitamos a tweets provenientes del Reino Unido, este número cayó a 138.662. Un clasificador de relevancia fue entrenado para eliminar todos los tweets irrelevantes (e.g.: tweets que se refieren al aceite de colza). Una vez los tweets irrelevantes han sido filtrados, nos quedamos con una muestra de 108.044 tweets relevantes.

Un clasificaor fue entrenado para distinguir tweets que informaban o discutían noticias acerca de violaciones en los medios de comunicación y el uso de la palabra violación de un modo más conversacional (i.e.: gente discutiendo sobre violaciones, usando la palabra coloquialmente, realizando amenazas, diciendo bromas estúpidas, etc). De esta muestra, 27.360 estaban relacionados con los medios; y alrededor de 80.000 eran "conversacionales".
Hora de hacer números. En los 46 días que se utilizan en el experimento nos da una estimacion de 23.000 millones de tweets. De esos, hemos estimado que la mitad están en inglés, de ahí nos quedamos con 11.500 millones de tweets en inglés. En el estudio comentan que el número de tweets totales con la palabra "rape", antes de filtrar por origen geográfico, es de 2.725.097. Esto nos daría que el número de tweets con la palabra "rape" supone aproximadamente el 0,0237% de todos los tweets en inglés.

De los tweets con la palabra "rape" del Reino Unido, al final nos quedamos con (108.044 - 27.360) 80.684 tweets que incluyen la palabra "rape" y son relevantes. Esto supone (80.684 / 138.662 * 100) el 58,19% de todos los tweets con la palabra "rape" en el Reino Unido. De esos, el 12% son misóginos, lo que nos deja en (12% de 58,19) 6,9825% de misoginia de todos los tweets con la palabra "rape" del Reino Unido.

Hecho esto, vamos a suponer que el uso de Tweeter en el Reino Unido es representativo del uso que hacen de Tweeter todos los usuarios de habla inglesa. Así que, de todos los tweets que incluyen la palabra "rape", que habíamos dicho que suponían el 0,0237% del total de tweets en inglés, el 6,9825% son misóginos. Eso hace un porcentaje total de misoginia del 0,00165% sobre todos los tweets de habla inglesa (unos 16 tweets por millón).

Recuerdo que esto sólo se refiere a la misoginia derivada del uso de la palabra "rape". A este resultado habría que sumarle otras fuentes de misoginia para hacernos una idea más completa de si hay mucha misoginia en Twitter, pero es buen punto de partida. Además, este cálculo ha sido realizado estimando de manera conservadora el número de tweets diarios de Twitter para el periodo en cuestión, así como la distribución de idiomas en los mismos.

Otro dato que arroja el estudio
Pero el estudio nos cuenta más cosas interesantes que no vereis en ningún medio.
Power law analysis was carried out on all conversation tweets making reference to the word ‘rape’ in order to establish how frequency of use was distributed among users: 79 per cent of users tweeted only once, 12 per cent twice, 4 per cent three times. The most prolific tweeter of ‘rape’ tweeted 392 times.
Traducción:
Se realizó un análisis de ley Potencial en todas los tweets conversacionales que hacen referencia a la palabra "rape" para establecer como la frecuencia de uso se distribuye entre los usurios: el 79% de los usuarios sólo twitearon la palabra una vez, el 12% dos veces, el 4% tres veces. El usuario más prolífico de la palabra "rape" la usó 392 veces.
Este análisis fue llevado a cabo en una muestra de 381 usuarios que utilizaron la palabra "rape" de una manera conversacional y no relacionada con los medios (del grupo de los 80.684 tweets). El 79% de los usuarios que usaron la palabra "rape", lo hicieron una vez en 46 días. Esto supondría un uso de la palabra "rape" de 8 veces al año. Sabiendo que el 12% de los tweets de ese grupo son misóginos (aproximadamente, 1 de cada 8), eso quiere decir que, de media, el 79% de los usuarios que usan la palabra "rape", la usan como medio para insultar a una mujer 1 vez al año. El 12% de los usuarios tendrían de media 2 tweets misóginos al año y el 4% tres tweets misóginos al año. Así pues, el 95% de los usuarios de Twitter que utilizan la palabra "rape" emiten, de media, 6 tweets misóginos al año.

Además, según se "ve" (se intuye, mejor dicho, es casi ilegible) en el gráfico, menos del 1% de los usuarios que han usado la palabra "rape" lo han hecho en 10 o más ocasiones.

Las palabras "slut" y "whore"


Voy a comenzar citando:
In study 2, we collected all tweets in the English language which included a series of terms that are broadly considered to be used in a misogynistic way over the period 9 January – 4 February 2014, all of which were from Twitter accounts based in the UK. In this analysis we only include tweets which contained the words ‘slut’ and ‘whore’, which were by far the most voluminous. 
Traducción:
En el estudio 2, hemos recogido todos los tweets en inglés que incluyen una serie términos que se considera generalmente que son utilizados de manera misógina en el periodo del 9 de Enero al 4 de Febrero de 2014, todos ellos fueron enviados desde cuentas de Twitter del Reino Unido. En este análisis sólo incluimos tweets que contienen las palabras "guarra" y "puta", que eran, de lejos, las más frecuentes.
En ningún momento publican esa lista de "términos que se considera generalmente que son utilizados de manera misógina", y tampoco quién ha realizado esa "consideración general".

De la misma manera que en el estudio anterior, comienzan recogiendo tweets y filtrándolos por origen geográfico. Después, utilizan un clasificador para eliminar los tweets irrelevantes, lo que nos deja con un total de 131.711 tweets de 161.744 tweets con las palabras "slut" y/o "whore" en inglés con origen en Reino Unido. Finalmente, igual que en el caso anterior, han cogido muestras aleatorias de los datos restantes y han sido revisadas a mano por los investigadores.

En la página 10 encontramos una clasificación de los tweets en las categorías "Serios/No ofensivo" (10%), "Coloquiales/Casuales" (35%), "Misoginia general" (18%), "Abusivos" (20%) y "Otros" (16%). Llama la atención el ejemplo con el que ilustran la categoría "Misoginia general":
Why take photos lookin like a slut and then moan when people say bad things?? You bought hate upon yourself and you know it
Traducción:
¿Por qué te echas fotos vistiendo como una guarra y luego te quejas de que la gente te diga cosas malas? Te lo has buscado y lo sabes
¿Y esto es misógino? Como mucho algo grosero. La misoginia es la aversión a las mujeres, y en este caso se trata de una persona que está criticando la actitud de otra. Una persona puede hacer ese comentario y no ser misógina.

A continuación está el gráfico que da lugar a los titulares en los medios acerca del 50% de las mujeres realizan comentarios misóginos en Twitter, y efectivamente es así.

Una estimación de la misoginia en Twitter considerando el uso de las palabras "slut" y "whore"
De la misma manera que antes, vamos a hacer una estimación gruesa. Del apartado anterior rescataré los 500 millones de tweets diarios y que el 50% de los tweets son en inglés.

En este caso, el periodo de tiempo es de 26 días, para un total de 13.000 millones de tweets, que nos deja en un total de 6.500 millones de tweets en inglés. De ahí han sacado 6.001.865 tweets que incluyen las palabras "slut" y/o "whore". Esto supone el 0,0923% de todos los tweets en inglés.

De los 161.744 tweets del Reino Unido que contienen la palabra "slut" y/o "whore", nos quedamos, depués de los filtros, con 108.409 que son relevantes y conversacionales. Eso representa el 67,025%.
Y de ahí, el 38% son considerados "abusivos" o "generalmente misóginos", dejándonos un total de 25,47% del total de tweets en el Reino Unido que contienen la palabra "slut" y/o "whore".

De la misma manera, vamos a asumir que el comportamiento de los usuarios del Reino Unido es representativo de todos los miembros de habla inglesa. Así que, de todos los tweets que incluyen las palabras "slut" y/o "whore", que habíamos dicho que suponían el 0,0923% del total de tweets en inglés, el 25,47% son misóginos. Eso hace un porcentaje total de misoginia del 0,0235% sobre todos los tweets de habla inglesa (unos 235 tweets por millón).

Recuerdo que esto sólo se refiere a la misoginia derivada del uso de las palabras "slut" y/o "whore". Al igual que antes, a este resultado habría que sumarle otras fuentes de misoginia para hacernos una idea más completa de si hay mucha misoginia en Twitter. Además, este cálculo ha sido realizado estimando de manera conservadora el número de tweets diarios de Twitter para el periodo en cuestión, así como la distribución de idiomas en los mismos.

Y al igual que la palabra "rape", el uso de "slut" y "whore" por persona
Extensive use of these words was confined to a small minority of users: 78 per cent of users tweeted either ‘slut’ or ‘whore’ once, 14 per cent twice, 4 per cent four times. The user who produced the most tweets containing these words tweeted 415 times
Traducción:
El uso extensivo de estos términos está reducido a una pequeña minoría de usuarios: 78% de los usuarios que twitearon "slut" o "whore" una vez, 14% lo hicieron dos veces, 4% lo hicieron cuatro veces. El usuario que produjo mayor número de tweets conteniendo estas palabras twiteo 415 veces.
Lo primero de todo, el texto es incorrecto. El 4% de los usuarios lo hicieron 3 veces, no 4, tal y como se puede "ver en la gráfica" (es un decir, porque el autor de esa gráfica, y la análoga para la palabra "rape" tendría que ser detenido por discriminar a la gente con problemas de visión).
 

El 78% de los usuarios utilizaron la palabra "slut" o "whore" una vez durante 26 días (del 9 de Enero al 4 de Febrero). Eso supone un uso de 14 veces al año. Como la cantidad de misoginia asociada a estas palabras es del 25,47% (aproximadamente, uno de cada cuatro usos es misógino), entonces el 78% de los usuarios está siendo misógino, en promedio, 3,56 veces al año. El 14%, entonces, 7,12 veces al año y el 4% 10,7 veces al año. En total, el 96% de los usuarios que utilizaron estas palabras generaron un promedio de 21,38 tweets misóginos al año.

Cuando el estudio presenta los resultados de la palabra "rape" no afirma directamente que el uso mayoritario de esta palabra corresponde a un pequeño grupo de usuarios. En este caso, el estudio sí lo afirma directamente.

Conclusiones acerca de la "misoginia" en Twitter

Es posible que haya llegado a vuestros oídos alguna noticia de que la misoginia está "desenfrenada" en las redes sociales (en inglés, "misogyny is rampant on social media"). Uno de tantos mantras que el feminismo repite una y otra vez. En esta misma bitácora, ya comenté un ejemplo en el mundo de los videojuegos en el que estudio afirmaba esto mismo.

Definitivamente, no es con los datos de este estudio con los que se va a demostrar esa misoginia desenfrenada de la que tanto hablan. La cantidad de tweets misóginos encontrados es irrisoria comparada con el número total de tweets de la plataforma.

El 50% de las mujeres mandan mensajes misóginos
Cuando se habla de la misoginia en las redes sociales, del acoso que sufren las mujeres, siempre se asume que los acosadores son hombres. Con el presente estudio, se les queda algo coja esa narrativa de echarle toda la culpa a los hombres. Se escapan argumentando que se trata de misoginia interiorizada o, dicho de otra forma, que lo que ocurre es que están imitando a los hombres. La posibilidad de que las mujeres exhiban este tipo comportamientos a partir de la imitación del comportamiento de otras mujeres, ni lo conciben.

Como curiosidad, tenemos esta noticia que comenta un estudio, también en Twitter, también de las palabras "slut" y "whore", y que arroja que el 61,3% de los usos de esas palabras provienen de mujeres (las mujeres usan estas palabras casi el doble de veces que los hombres). Ojo, dice los usos, otra cosa es que ese uso sea misógino.

Este artículo merece una mención especial. Entre otros argumentos, en el artículo mencionan que lo que ocurre es que las palabras "slut" y "whore" son muy utilizadas en las chicas adolescentes. Twitter tiene usuarios a partir de 13 años. Según el artículo, la mayoría del uso de dichas palabras provendrían de chicas adolescentes y no de mujeres.
She said rolling in girls with women was a problem, because men's abuse of women was much more prevalent than the study implied.
Traducción:
Ella dijo que juntar chicas con mujeres era un problema, porque el abuso de los hombres hacia las mujeres era mucho más predominante que lo que el estudio da a entender.
Pues vamos a mirar unas estadísticas de la distribución de la edad en Twitter. Resulta que podemos ver que el 53% de los usuarios son mujeres y que el 73,7% de los usuarios tiene entre 15 y 25 años. Entonces llegamos a la conclusión que la mujer entrevistada en el artículo está diciendo que el comportamiento de las mujeres cuyo rango de edad es el predominante en Twitter (chicas adolescentes) no es representativo del comportamiento de las mujeres en Twitter.

Contexto
Parece mentira que tenga que recordar, en un estudio de sociología, que la mayor parte de la comunicación es no verbal. Los investigadores no se ponen de acuerdo en qué cantidad es verbal o no verbal y el dato preciso depende del estudio y del experimento realizado, pero siempre es un porcentaje superior a la mitad de la información comunicada. En la Wikipedia tenemos numerosos ejemplos de comunicación no verbal.

El problema del contexto es que determina la intencionalidad del mensaje que se quiere transmitir. En el estudio tratan de evaluar si un mensaje es misógino o no (que es una intencionalidad) a partir del texto del mensaje, lo que puede dar lugar a confusiones.

Otra cuestión es que en Internet no estamos limitados por las normas sociales presentes cuando nos relacionamos con otras personas. Resulta fácil, desde una cuenta anónima, insultar a una persona desconocida. Sin embargo, no harías eso mismo a la cara, ya que puede acarrearte consecuencias negativas. Así que en Internet la gente dice lo que realmente quiere decir, sin ataduras, y eso es bueno porque se ven reacciones más honestas. Sin embargo, también trae sus consecuencias negativas.

Una de esas consecuencias negativas que todo el mundo conoce se denomina "troll". Un troll es una persona que busca molestar por el simple hecho de hacerlo, de llamar la atención o por el placer de ofender a alguien. Si este tipo de personas saben que utilizar la palabra "slut" te ofende, la usarán. Lo mismo con "nigga", "machupichu" y otros cariñosos apelativos. Los trolls son indeseables, pero no son misóginos. En el contexto que nos ocupa, probablemente formarían parte de ese 5% de personas que abusan de los términos "rape", "slut" y "whore".

¿Misoginia entre mujeres?

La cuestión es, ¿existiría alguna razón por la cual las mujeres usan estos términos para atacarse entre ellas? Un buen motivo (no tiene por qué ser el único) es la competición intrasexual entre mujeres. Las mujeres tratarían de humillar y excluir socialmente a las competidoras para evitar que les quiten los hombres o para establecer jerarquías sociales entre ellas. Y ahora vamos a sustentar esta idea con algunos estudios.

Hostilidad hacia mujeres percibidas como rivales sexuales
Tenemos este articulo  que encuentro bastante ilustrativo. El estudio en cuestión es este, pero es de pago. En el mismo, organizan parejas de mujeres y las dejan solas con alguna excusa. Entonces entra en escena una actriz que puede ir vestida con camiseta y vaqueros, o con una camiseta entallada y minifalda, preguntando donde puede encontrar a un profesor.
In jeans, she attracted little notice and no negative comments from the students, whose reactions were being secretly recorded during the encounter and after the woman left the room. But when she wore the other outfit, virtually all the students reacted with hostility.

They stared at her, looked her up and down, rolled their eyes and sometimes showed outright anger. One asked her in disgust, “What the [expletive] is that?”

Most of the aggression, though, happened after she left the room. Then the students laughed about her and impugned her motives. One student suggested that she dressed that way in order to have sex with a professor. Another said that her breasts “were about to pop out.”
Traducción:
En vaqueros, ella [la actriz] apenas llamó la atención y no generó comentarios negativos de las estudiantes, cuyas reacciones están siendo grabadas de manera secreta durante el encuentro y después de que la mujer se fuera de la habitación. Pero cuando llevaba el otro vestido, virtualmente todas las estudiantes reaccionaron con hostilidad.

La miraron fijamente, de arriba a abajo, pusieron los ojos en blanco y a veces incluso se mostraron enfadadas. Una preguntó con asco, "¿Qué [censurado] es eso?"

La mayoría de las agresiones, sin embargo, pasaron después de que se fuera de la habitación. Entonces las estudiantes se rieron de ella y criticaron sus motivos. Una estudiante sugirió que se vestía de esa manera para tener sexo con el profesor. Otra dijo que sus pechos "estaban a punto de salirse".
En el resumen del estudio comentan que hicieron un segundo estudio en el que concluyen que las estudiantes no querían presentar a la actriz vestida de manera sexy a sus novios. permitirles pasar tiempo juntos a solas o ser amigos.

Miedo a la exclusión social
En este estudio se comenta que cuando los chicos son victimizados reciben agresiones físicas o amenazas de dichas agresiones. Pero cuando las chicas son victimizadas lo que ocurre es que son marginadas socialmente por sus compañeros.
Girls who are relationally victimized are rejected by their peers, feel lonely, experience social anxiety, are socially distressed, and are significantly more submissive than their peers
Traducción:
Las chicas que son victimizadas relacionalmente son rechazadas por sus compañeros, se sienten solas, experimentan ansiedad social, tienen dificultades para socializar y son significativamente más sumisas que sus compañeros
En este otro estudio se realiza un experimento para comprobar si las mujeres tienen miedo de la exclusión social. Se les dieron instrucciones de un juego a los participantes del experimento en grupos de tres. En el juego, los participantes podían escoger competir solos o aliarse con un compañero. En una primera ronda, no hubo diferencia significativa en función del sexo entre la elección de aliarse con un compañero o competir solo. Sin embargo, cuando en las reglas se incluyeron clausulas de exclusión social el resultado cambió significativamente.
During the game, some of the volunteers were confronted with the possibility of social exclusion. When the compete-alone option was described, volunteers were told that by selecting this option, they would "run the risk of being excluded by the two others." The description of the alliance option included the statement, "If you and your partner win, then the third player will be excluded and will not win any points."

The results revealed that when volunteers received the standard instructions -- without the social exclusion clauses -- there was no difference among male and female volunteers in the number of times they chose to form an alliance with another player. However, when the exclusionary instructions were used, female participants chose the alliance option more often than did male volunteers.
Traducción:
Durante el juego, algunos de los voluntarios tuvieron que hacer frente a la posibilidad de exclusión social. Cuando la opción de competir solo era descrita, se dijo a los voluntarios que si seleccionaban esta opción, ellos "correrían el riesgo de ser excluidos por los otros dos". La descripción de opción de aliarse incluía el enunciado, "Si tú y tu compañero ganais, entonces el tercer jugador será excluido y no ganará ningún punto".

Los resultados revelaron que cuando los voluntarios recibieron las instrucciones estándar (sin las clausulas de exclusión social) no hubo diferencia entre los hombres y mujeres voluntarios en el número de veces que los voluntarios escogieron aliarse con otro jugador. Sin embargo, cuando se usarion las instrucciones con clausulas de exclusión, las participantes femeninas escogieron la opción de alianza mucho más frecuentemente que los voluntarios masculinos.
Tenemos unos indicios de que las mujeres se hacen daño entre ellas mediante la exclusión social y que además tienen miedo de ser excluidas socialmente. Entonces cabría preguntarse si el "slut-shaming" (llamar a las mujeres "putas", "zorras" y otros apelativos similares) podría ser una técnica de exclusión social.

El slut-shaming como técnica de exclusión social
Aquí tenemos un artículo que comenta un estudio sobre la socialización de mujeres de distintas clases sociales. El estudio descubrió que las mujeres practicaban el slut-shaming, no solo como manera de humillar a aquellas mujeres más promiscuas, sino como herramienta para excluir a aquellas mujeres que eran percibidas como pertenecientes a clases sociales más pobres.
The authors discovered that the affluent women participating in sororities in fact worried less about being judged as a slut than did the less affluent women, even though they would engage in more sexual activity. That was because they kept that activity quiet and conveniently seemed to define the accepted standards surrounding sexual behavior.

But when the less affluent women tried to befriend them, the affluent women would publicly slut-shame them as a way to convey that they didn’t fit in.
Traducción:
Los autores descubrieron que, de hecho, las mujeres ricas que participaban en hermandades femeninas se preocupaban menos de ser juzgadas como guarras que las mujeres más pobres, aunque tuvieran mayor actividad sexual. Esto es así debido a que son discretas con su actividad sexual y convenientemente son las que definen los estándares sexuales aceptables de comportamiento sexual.

Pero cuando mujeres más pobres intentaban relacionarse con ellas, la mujer rica las humillaría publicamente como manera de transmitir que no encajan.
Es en este momento cuando una feminista diría que este tipo de comportamiento es debido a la cultura patriarcal y a que las mujeres ricas del estudio en realidad tienen misoginia interiorizada. Pero no va a colar esta vez. Quiero destacar que no pretendo demostrar que la misoginia interiorizada no existe, sino que no es aplicable en este caso en particular.

Aquí encontramos un buen ensayo sobre misoginia interiorizada, con citas a varias feministas destacadas. De todo el texto, me quedo con estas ideas importantes:
Internalized sexism negatively affects both ourselves and the women around us [...] Internalized oppression is an involuntary reaction to oppression which originates outside one’s group and which results in group members loathing themselves, disliking others in their group, and blaming themselves for their oppression
Traducción:
La misoginia interiorizada nos afecta negativamente a nosotras y a las mujeres de nuestro entorno [...] La misoginia interiorizada en una reacción involuntaria a la opresión que se origina fuera del grupo al que pertenece el individuo y que resulta en los miembros del grupo odiándose a si mismos, sintiendo aversión hacia otros en el grupo y culpándose entre ellos por su opresión.
No se trata de que el resto del texto no sea importante, sino que esto es lo que necesito para demostrar que no estamos ante un caso de misoginia interiorizada. Como estamos asumiendo que el slut-shaming es una forma de misoginia interiorizada, voy a reescribir el texto adaptándolo al contexto para justificar que el slut-shaming es una forma de misoginia interiorizada.
El slut-shaming nos afecta negativamente a nosotras y a las mujeres de nuestro entorno. El slut-shaming es una reacción involuntaria a los estándares sexuales impuestos por los hombres y que resultan en mujeres odiándose a si mismas, sintiendo aversión hacia otras mujeres y culpándose entre ellas por sus estándares sexuales.
  • Si el slut-shaming es una forma de misoginia interiorizada, debería poder encajar la definición de esta última con el concepto de slut-shaming. 
  • El grupo oprimido es, obviamente, las mujeres, y dado que la opresión se genera desde fuera del grupo, dicha opresión viene necesariamente de los hombres. 
  • En este contexto, la opresión toma la forma de imposición de estándares sexuales creados por los hombres.
  • Que una mujer practique slut-shaming la perjudica ya que se está auto imponiendo unos estándares sexuales ajenos a ella misma y que limitan sus opciones sexuales.
Hay dos motivos por los que la situación descrita en el estudio no se correponde con esta definición.
  • Son las mujeres ricas, no los hombres, las que imponen los estándares sexuales con el objetivo de humillar a las mujeres pobres. Así pues, la opresión no proviene de individuos externos al grupo supuestamente oprimido.
  • Para las mujeres que practican el slut-shaming (las mujeres ricas) no resulta perjudicial ya que, como son las que definen los estándares sexuales, siempre van a utilizar una definición que las incluya a ellas mismas y excluya a las mujeres que quieren desplazar.
Como he dicho al principio de esta sección, las mujeres tienden a apartar rivales sexuales y a promover una situación de aceptación social para ellas mismas (o sea, tienden a crear un entorno en el que lo que ellas hacen es el estándar a seguir y la que no lo haga es humillada). Así que no, no debería sorprendernos que las mujeres se enfrenten entre ellas.

Bonus track
Adicionalmente, voy a enlazar este artículo escrito por Samantha Brick. En el mismo, la autora cuenta como se lanzó a montar un negocio y decidió contratar sólo mujeres. Pero la experiencia, lejos de funcionar, fue arruinada debido a las luchas internas de las trabajadoras de la empresa.

Os dejo un extracto:
It didn't take long for the office to become divided between the girls who wore make-up and those who didn't. Comments from the former were typically 'Doesn't she know what spot cover-up is?' or 'Has she ever met a hairbrush?', while the no-make-up clan were equally biting, with comments - behind their backs, naturally - such as 'People on the morning bus must think she's a prostitute'; or 'She looks like a slapper'.
Traducción:
No paso mucho tiempo para que la oficina se dividiera entre las chicas que llevaban maquillaje y las que no. Los comentarios de las primeras eran típicamente "¿Pero es que no sabe lo que es el maquillaje de cubrir lunares?" o "¿Alguna vez se ha encontrado con un cepillo para el pelo?, mientras que el clan no-maquillaje eran igualmente mordaces, con comentarios (a espaldas de las otras, naturalmente) como "La gente que se la cruce debe pensar que es una prostituta", o "Parece una fulana".

miércoles, 4 de mayo de 2016

El descuento doméstico

Hace algún tiempo, llamó mi atención un estudio que apareció en varios medios afirmando que los hombres que asesinan a sus esposas reciben menos pena que aquellos hombres que asesinan a mujeres que no conocen. Leyendo este trabajo encuentro una afirmación de la existencia de un fenómeno conocido como "descuento doméstico", y que, según el feminismo, éste tiene su origen las leyes del patriarcado. Así pues, comienzo a "tirar del hilo" para desentrañar el origen de este concepto, para comprobar si tiene algún tipo de base real.

A lo largo del presente artículo se analizan tres estudios, en este orden:
  • "Punishing femicide: Criminal justice responses to the killing of women over four decades" (Castigando el femicidio: Respuestas de la justicia penal al asesinato de mujeres durante cuatro décadas), escrito por Myrna Dawson en 2015. Lo podéis encontrar aquí.
  • "Intimacy and Violence: Exploring the Role of Victim-Defendant Relationship in Criminal Law" (Intimidad y violencia: Explorando el rol de la relación entre víctima y acusado en el derecho Penal), escrito por Myrna Dawson en 2006. Lo podéis encontrar aquí.
  • "Capital Murder and the Domestic Discount: a Study of Capital Domestic Murder in the Post-Furman Era" ("La pena de muerte y el descuento doméstico: Un estudio de la pena capital en la violencia doméstica en la era post-Furman"), escrito por Elizabeth Rapaport en 1994 donde acuña el término "descuento doméstico". Lo podéis encontrar aquí.
El primer estudio es un estudio lleno de piruetas mentales para negar la realidad y promover la narrativa feminista. Sé que parezco exagerado, pero las falacias son patentes y numerosas. Usaré el segundo estudio como "puente" entre el primero y el tercero, y sólo comentaré de él los conceptos relevantes del tema que estamos tratando. El tercer estudio es el que acuña el concepto de descuento doméstico y al que dedico la mayor parte del análisis.

¿Qué es el descuento doméstico?

El "descuento doméstico" es un término acuñado por Elizabeth Rapaport. Se trata de un fenómeno consistente en que los homicidios tienden a tener menos pena si existe una relación íntima entre acusado varón y víctima mujer. Este hecho estaría basado en el concepto patriarcal de la mujer como propiedad del marido.

Otros conceptos previos

Efecto de víctima femenina
Este término que nos encontraremos en el primer estudio hace referencia a que las penas por homicidio son más altas cuando la víctima es una mujer. Existe otro término, el "efecto de víctima femenina blanca" que añadiría un componente racial, afirmando que la pena es más alta cuando la víctima es una mujer blanca que cuando es una mujer negra, y ambas, a su vez, tendrían penas más altas que cualquier homicidio de víctima masculina.

Furman v. Georgia
La decisión de la Corte Suprema de EEUU en el caso Furman v. Georgia (1972) obligó a todos los estados y al Congreso de los EEUU a replantearse sus estatutos sobre la pena capital y reformarlos para asegurarse de que la pena de muerte no se aplicaba de manera caprichosa y discriminatoria. Los análisis que mencionan la pena de muerte se refieren siempre a las sentencias posteriores al caso Furman y la reforma de los estatutos sobre la pena de muerte.

Homicidios en la Common Law
Los estudios que vamos a ver, analizan las sentencias de pena de muerte de casos de homicidio en los sistemas legales de Canadá, EEUU y, en menor medida, Reino Unido. Estos sitios tienen en común que su legislación se deriva de lo que se conoce como Common Law.

En la Common Law los homicidios se dividen en "grados". Siendo los homicidios de primer grado los más penados (en EEUU incluso, con pena de muerte), siguiendo los homicidios de segundo grado y finalmente un tipo de homicidio conocido como "manslaughter", que serían algo así como un homicidio involuntario o pasional. En cada país (e incluso, en cada estado de EEUU), la Common Law ha derivado de una manera ligeramente diferente y, aunque mantienen la separación en grados, difieren en sus pormenores (diferentes agravantes, atenuantes e incluso tipos adicionales de homicidio).

Sé que no he sido muy preciso, pero mi intención era realizar un repaso somero de las penas de homicidio en los países cuya legislación deriva de la Common Law.


Primer estudio, castigando los feminicidios

El estudio va a tratar de demostrar tres hipótesis:
H1: Defendants in female victim cases will be subject to more severe sanctions than defendants in male victim cases.
H2: Punishment will vary across femicide subtypes with femicides involving victims and defendants in closer relationships subject to less serious sanctions than victims and defendants in more distant relationships.
H3: Defendants in cases of femicide in recent years will be subject to more severe sanctions than defendants in femicide cases disposed in earlier years.
Traducción:
H1: Los acusados en casos de homicidio con víctima femenina tienen más pena que los acusados con víctima masculina.
H2: La pena varía entre subtipos de femicidios, siendo los femicidios a manos de acusados cercanos a la víctima los que tienen menos pena que aquellos en los que el acusado no conoce a la víctima.
H3: Los acusados en casos de femicidio en años recientes tienen más pena que los acusados de femicidio en años anteriores.
Y para ello va a utilizar los siguientes datos:
Two different subsamples were examined. First, cases involving both female and male victims processed by the courts from 1985 to 2013 (N = 3425) were used to determine if there is evidence of a ‘female victim effect’ in a Canadian context (H1). The second sample captures femicides from 1974 to 2013 in which a male accused was identified, charges were laid and the relationship was known (N = 1381) to examine whether there were variations in punishment across femicide subtypes (H2) and over time (H3).
Traducción:
Dos submuestras diferentes fueron examinadas. La primera contiene casos con víctimas masculinas y femeninas procesados por los juzgados entre 1985 y 2013 (N = 3425), y se usó para determinar si hay evidencia del 'efecto de víctima femenina' en Canada (H1). La segunda muestra contiene femicidios entre 1974 a 2013 en los cuales el acusado es varón, se le imputaron cargos y se conocía la relación entre víctima y acusado (N = 1381), para examinar si hay variaciones en las penas entre subtipos de femicidios (H2) y a lo largo del tiempo (H3).
El motivo de usar dos muestras se encuentra en una nota aclaratoria que comenta que no había datos de homicidios con víctima masculina anteriores a 1985 en las fuentes utilizadas. Cabe destacar que en la segunda muestra, los casos están restringidos a aquellos con víctima femenina y agresor varón.


Homicidios en el código penal de Canadá
El código penal de Canadá lo podéis consultar online aquí. La sección de los homicidios es la 222. Es importante dar unas pinceladas del código penal canadiense para familiarizarse con la terminología que usa el estudio y así entender bien qué nos están contando. Además, servirá como ejemplo práctico de como funciona eso de los "grados" que comentaba antes de la Common Law.

Resumiendo rápidamente. Existen cuatro tipos de homicidio en Canada, que son homicidio en primer grado, homicidio en segundo grado, homicidio involuntario e infanticidio.
  • El homicidio en primer grado incluye algún tipo de premeditación o agravante especial (por ejemplo, matar a un policia). La pena es cadena perpetua y un mínimo de 25 años antes de poder pedir la libertad condicional.
  • El homicidio en segundo grado es cualquier homicidio que no se incluya en cualquiera de los otros tres supuestos. La pena es cadena perpetua y un mínimo de entre 10 y 25 años antes de poder pedir la libertad condicional.
  • El homicidio involuntario ocurre cuando el agresor perdió el control ante una provocación de la víctima. La situación provocada por la víctima debe ser suficiente para que el agresor perdiera su autocontrol. La pena es cadena perpetua, sin mínimo definido para pedir la libertad condicional.
  • El infanticidio en Canadá es una forma de homicidio restringida a las mujeres que asesinan a sus hijos recien nacidos estando bajos los efectos de la recuperación del embarazo. La pena es prisión por un máximo de 5 años.
Por supuesto, la realidad legal es más compleja y está llena de supuestos que agravan o reducen la pena. Por ejemplo, el hecho de usar armas o que el homicidio sea causado durante la comisión de otro delito modifican estas figuras jurídicas.

Como último detalle, cuando en el estudio dice "asesinato" (murder) se refiere a los homicidios de primer y segundo grado (en ley canadiense también se usa la misma terminología).

Cuando en el estudio dicen que "se ha sentenciado a X número de años", lo que está diciendo es que se ha sentenciado a X número de años mínimo. Momento a partir del cual el condenado puede pedir la libertad condicional.

Primera hipótesis: ¿efecto de víctima femenina?

La primera hipótesis afirma que los casos en los que la víctima es una mujer son penados más duramente que aquellos en los que la víctima es un hombre. En un principio, los datos apoyan esta hipótesis.
female victim cases were significantly more likely to result in first-degree murder charges (52%), convictions (95%), including murder convictions (61%), and longer sentences (14 years) than cases involving male victims (38%, 87%, 41% and 11 years respectively)
Traducción:
Los casos con víctima femenina fueron significativamente más propensos a imputar cargos de homicidio en primer grado (52%), condenas (95%), incluyendo condenas por asesinato (61%), y sentencias más largas (14 años) que los casos con víctima masculina (38%, 87%, 41% y 11 años).
Comparaciones falaces
Resulta curioso observar en la tabla de la página 10 la relación del número de víctimas. Extraigo los datos pertinentes:
MujeresHombres
Compañero íntimo603155
Otro familiar231261
Amigo/Conocido2051082
Desconocido103440
Relación desconocida58287
Total12002225

Como vemos, los hombres superan a las mujeres en todas las tipologías excepto en una. Y sin embargo, en el estudio afirman:
compared to males, female victims were significantly more likely to be killed by intimate partners (50%) and other family members (19%) and less likely to be killed by friends/acquaintances (17%) and strangers (9%)
Traducción:
Comparadas con los varones, las víctimas femeninas fueron significativamente más propensas a ser asesinadas por su compañero sentimental (50%) y otros miembros de la familia (19%) y menos propensas a ser asesinadas por amigos/conocidos (17%) y extraños (9%)
Aquí tenemos una falacia debido a que está comparando porcentajes de diferentes conjuntos (porcentaje sobre las víctimas femeninas vs porcentaje sobre las víctimas másculinas) y llega a una conclusión equivocada (las mujeres fueron más propensas a ser asesinadas por otros miembros de la familia que los hombres).

Se parte de dos hechos que son verdad, según los datos:
  • El 19,25% de las víctimas femeninas fueron asesinadas por otro familiar.
  • El 11,75% de las víctimas masculinas fueron asesinadas por otro familiar
De aquí no se puede concluir que las mujeres tienen más probabilidad de ser asesinadas por otro familiar porque son porcentajes de conjuntos que tienen distinto número de elementos. Si siguiéramos el razonamiento del estudio, podríamos llegar a la absurda conclusión de que, para reducir la incidencia de los asesinatos femeninos debido al compañero sentimental y otros familiares, bastaría un genocidio femenino de forma que los asesinos maten a mujeres que no son de su familia. De esta manera, al aumentar el número de casos en otras categorías, el porcentaje de mujeres que resultan víctimas de su cónyuge o de otros familiares se reducirá.

Para comparar correctamente, asumiremos que la población de hombres y mujeres es la misma y simplemente miraremos que población deja el mayor número de víctimas y esa será la población más afectada por los asesinatos de otro familiar. Los hombres dejan unas pocas más víctimas (261 vs 231). Por tanto, los hombres tienen mayor probabilidad que las mujeres de ser asesinados por un familiar.  Simple y sencillo.

¡La victimización sexual es importante!
A pesar de lo que arrojan los datos, la autora no se queda convencida de la existencia del efecto de víctima femenina. La autora arguye que no se han podido controlar todos los factores que afectan a las condenas (por ejemplo, los antecedentes penales de los acusados). Y así, afirma:
For example, femicide often involves sexual violence, which in some countries can aggravate the homicide (Baldus et al., 1990) and research has shown that sexual violence conditions the association between victim gender and punishment (Gillespie et al., 2013; Williams et al., 2007).
Traducción:
Por ejemplo, los feminicidios frecuentemente involucran agresión sexual, que en algunos países puede considerarse un agravante del homicidio (Baldus et al., 1990) y la investigación ha mostrado que la violencia sexual condiciona la asociación entre el sexo de la víctima y el castigo (Gillespie et al, 2013; Williams et al., 2007).
La autora entonces concluye que:
As such, cases involving female victims may not be treated more punitively than those with male victims because of a ‘female victim effect’; rather it could be the nature of the killing that increases the severity of punishment.
Traducción:
Así pues, es posible que los casos con víctimas femeninas no sean tratados más severamente que aquellos con víctimas masculinas debido a un "efecto de la víctima femenina"; en lugar de ello, podría ser la naturaleza de los asesinatos lo que incrementaría la severidad de la pena.
Aquí el estudio realiza una afirmación importante ("los feminicidios frecuentemente involucran agresión sexual") y merece la pena comprobar el origen de dicha idea. Respecto a que en algunos países la agresión sexual suponga un agravante del homicidio es cierto para la propia Canadá, por ejemplo (un homicidio con agresión sexual es considerado siempre un homicidio en primer grado).

¿Los feminicidios frecuentemente involucran agresión sexual?
Desgraciadamente, el primero de los estudios a los que se hace referencia es muy antiguo pero está "disponible" en Google Books. La vista previa no permite leer todas las páginas, pero la herramienta de búsqueda permite realizar búsquedas de cadenas de texto y que salgan resultados de páginas que no puedes leer acompañados de un minúsculo extracto del texto. Para intentar averiguar de dónde proviene la afirmación mencionada he realizado búsquedas con los términos "sex", "sexual assault", "sex offense", "sex-murder", "rape", "rape-murder", "gender". Todas las citas que voy a realizar se pueden ver en la vista previa del libro.

El primer estudio se titula "Equal Justice And The Death Penalty: A Legal and Empirical Analysis" (Igualdad en la Justicia y la Pena de Muerte: Un Análisis Legal y Empírico). En este estudio se analizan sentencias de pena de muerte del estado de Georgia (EEUU) durante el periodo de 15 años que comprenden dos casos controvertidos de la Corte Suprema de EEUU (SCOTU), Furman v. Georgia (1972) y McCleskey v. Kemp (1987). El objetivo del estudio es buscar evidencias de arbitrariedad y discriminación en el sistema judicial de Georgia en sus sentencias de pena de muerte. Especialmente, el estudio se centra en la discriminación por motivos de raza.

Este estudio tuvo en cuenta el sexo a la hora de analizar las sentencias y esto es lo que dicen al respecto (página 158):
Another important factor that statistically influenced the sentencing decisions included in our study was the sex of the victim. However, despite the questionable nature of gender-based discrimination, we did not classify this variable as "suspect". Although Georgia prosecutors and juries tend to treat defendants more harshly when the victim is a female, we do not believe sex discrimination is reasonably at work. Rather, we are persuaded that this punitive response is more probably a reaction to the greater physical vulnerability of many female victims.
Traducción (negritas mías):
Otro factor importante que estadísticamente influenció los fallos de las sentencias incluidas en nuestro estudio es el sexo de la víctima. Sin embargo, a pesar del carácter cuestionable de la discriminación basada en el género, no clasificamos esta variable como "sospechosa". A pesar de que los fiscales y jurados de Georgia tienden a tratar a los acusados con más dureza cuando la víctima es una mujer, creemos que no estamos ante una discriminación basada en el sexo. En su lugar, estamos convencidos de que esta respuesta punitiva es más probablemente una reacción a la mayor vulnerabilidad física de muchas víctimas femeninas.
¡Vaya! Mira tú por donde. Resulta que en el estudio citado también afirma que existe un "efecto de víctima femenina". No sólo eso, sino que además no encuentra explicación objetiva alguna para esa diferencia y lo atribuye a "una reacción a la mayor vulnerabilidad física" de la mujer. De forma implicita, arguyendo "la mayor vulnerabilidad física", están justificando un mayor desvalor a los delitos cuya víctima es una mujer que si fuera un hombre.

Me gustaría poder afirmar que el estudio no dice nada acerca de la relación entre las víctimas femeninas de homicidio y la existencia de agresión sexual, pero desgraciadamente no puedo acceder al texto completo y sólo puedo decir que no he encontrado nada.

Otro de los estudios citados (podéis verlo aquí), titulado "Understanding the influence of victim gender in death penalty cases: The importance of victim race, sex-related victimization, and jury decision-making" (Análisis de la influencia del sexo de la víctima en los casos de pena capital: La importancia de la raza de la víctima, la victimización sexual y la toma de decisiones del jurado) estudia también el efecto de víctima femenina. En este caso, las conclusiones son las siguientes:
An additional analysis was conducted (not reported here) to determine whether sex-related victimization variables explained the female victim effect at the jury decision-making stage. [...] Results indicated that the female victim effect diminished at the jury decision-making stage after including the sex-related victimization variables. [...] Although a large odds ratio remained (odds ratio = 3.995), the statistical nonsignificance of the female victim variable could be a function of the smaller sample size in these analyses. [...] this finding suggests that, although sex-related victimization is an important consideration, victim gender remains an important consideration.
Traducción:
Un análisis adicional fue realizado (no está incluido aquí) para determinar si las variables de victimización sexual explican el efecto de víctima femenina en la toma de decisiones del jurado. [...] Los resultados indican que el efecto de víctima femenina disminuye en la toma de decisiones del jurado después de que se controlaran las variables de victimización sexual. [...] Aunque un gran ratio se mantuvo (ratio de probabilidad = 3,995), la falta de significancia estadística de la variable de sexo de la víctima puede ser una consecuencia del pequeño tamaño de la muestra del análisis. [...] este hallazgo sugiere que, aunque la victimización sexual es una consideración importante, el sexo de la víctima permanece como una consideración importante.
Para poner un poco más de contexto. En el estudio se encuentra que las probabilidades de sentencia de muerte son 7,61 veces mayores cuando la víctima es una mujer que cuando es un hombre. En el texto citado vemos que el ratio disminuye hasta una probabilidad casi 4 veces mayor cuando se controla la victimización sexual. Nos enfrentamos, además, a una muestra pequeña, por lo que el autor acaba concluyendo que sería ideal una investigación con una muestra mayor para acabar de cerciorarse de si el sexo de la víctima es un factor realmente o no.

El problema de este estudio es que da los ratios de diferencia de probabilidad entre hombres y mujeres (y también entre blancos y negros), pero no da ningún dato acerca de la cantidad de casos en los que se ha hallado un componente de victimización sexual. De hecho, como podemos ver, el estudio no publica los datos del análisis (sin justificación ninguna) en los que controla la victimización sexual.

No he logrado encontrar públicamente el tercero de los estudios, el de Gillespie et al. de 2013.

De lo visto hasta ahora, parece claro que existe victimización sexual que acompaña a parte de los homicidios femeninos, pero no tenemos ninguna referencia de cuánta es dicha victimización, así que parece aventurado calificarla de "frecuente". Además, queda la noción de sentido común de que, si fuera frecuente la agresión sexual en casos de homicidio femenino, probablemente el feminismo nos lo hubiera hecho saber a estas alturas. Creo que podemos concluir que esta afirmación es una especulación por parte de la autora.

Efecto de víctima femenina, ¿patriarcado?
La autora continua diciendo que es importante estudiar este y otros factores propios de los feminicidios que pudieran identificarse. Finalmente, corona así su conclusión:
Understanding how sexual violence interacts with gender of the victim across different femicide subtypes would also be crucial given that feminists have argued that the legacy of patriarchal legal doctrines continues to see women treated as property of men in some relationships (Rapaport, 1994)
Traducción:
Entender como la violencia sexual se relaciona con el sexo de la víctima a traves de los diferentes subtipos de feminicidios también sería crucial dado que las feministas han argumentado que el legado de las doctrinas legales patriarcales coninúa viendo a las mujeres tratadas como la propiedad de los hombres en algunas relaciones (Rapaport, 1994)
La autora comienza dando un ejemplo de factor no controlado en el estudio y acaba afirmando que dicho factor es una manifestación de la opresión del patriarcado. El estudio que cita como fuente de esta afirmación es el tercer estudio objeto de análisis en esta entrada.

Podemos concluir, finalmente, que los resultados son inconcluyentes y que no se puede afirmar ni refutar fuera de toda duda razonable la existencia de un efecto de víctima femenino. En otras palabras, aunque claramente los homicidas de víctimas femeninas reciben consistentemente mayor pena, no puede afirmarse fuera de toda duda razonable que dicha diferencia obedezca sólo al sexo de la víctima.


Tercera hipótesis: ¿los feminicidios tienen más pena ahora que antes?

Voy a analizar la tercera hipótesis primero, y así dejo la segunda hipótesis, que es la que trata del descuento doméstico, para el siguiente apartado. Así, una vez que comencemos a tratar el descuento doméstico, ya no nos moveremos del tema.

En los resultados del estudio se demuestra que sí, que los feminicidios en Canadá están más penados en años recientes que en años anteriores. Esto es lo que dice la conclusión:
this study documented what might be considered an improvement in the court’s response to femicide in recent decades. This may be explained, in part, to increasing punitiveness in Canadian sentencing overall (Doob and Webster, 2006) but, arguably, some of this improvement may also be due to increased legislative and policy attention to femicide and violence against women more generally. This study poses the latter as a tentative conclusion, arguing that the emphasis on legislative and policy mechanisms to respond to violence against women in various world regions, and to femicide in particular, may have a positive effect over time.
Traducción:
Este estudio ha documentado lo que puede considerarse como una mejora en la respuesta de los juzgados al feminicido en las décadas recientes. Esto podría ser explicado, en parte, al incremento general de las penas canadienses (Doob y Webster, 2006) pero, podría decirse, que algo de esta mejora puede que se deba al incremento de la atención legislativa y política al feminicido y a la violencia contra la mujer en general. Este estudio plantea esta última como conclusión provisional, sosteniendo que el énfasis en los mecanismos legislativos y políticos de respuesta de la violencia contra la mujer en varios lugares del mundo, y del feminicidio en particular, han podido tener algún efecto positivo a lo largo del tiempo.
Y las penas de homicidos con víctimas masculinas, ¿se han incrementado? Si estas penas también se han incrementado entonces la conclusión provisional podría no sostenerse. Nos encontramos con:
a similar analysis was conducted determining sentence length for male victims (not shown here), which showed there was also a significant increase in sentence severity between the middle and recent time periods for male victims (1.196; p < .001) although the relationship was not as strong as for females (2.854 and 1.830; p < .000).
Traducción:
Un análisis similar fue realizado determinando la duración de las sentencias para las víctimas masculinas (no mostrado aquí), que mostró que también había un incremento significativo en la severidad de las sentencias entre los periodos de tiempo reciente e intermedio para las víctimas masculinas (1,196; p < .001) aunque la relación no era tan fuerte como para las femeninas (2,854 y 1,830; p < .000).
Los periodos de tiempo estudiados fueron 1974 - 1984, 1985 - 1996 y 1997 - 2013. Tomando el último como referencia, se tiene que las penas para víctimas femeninas en el primer periodo (1974 - 1984) eran, en media, de 2,854 años menos y en el segundo periodo (1985 - 1996) de 1,830 años menos. De las víctimas masculinas sólo nos dicen que ha habido un incremento entre el segundo y el tercer periodo de tiempo de 1,196 años.

Y el análisis masculino no se muestra (por motivos desconocidos). Increible. Otro dato interesante que no está en el estudio es la media de la pena para cada periodo (sólo la media de todas las sentencias), que no da ese dato ni para mujeres ni para hombres. Además, todos estos datos hubieran venido muy bien para observar si el efecto de víctima femenina es consistente a lo largo del tiempo o surge a partir de las políticas feministas citadas por la autora (o sea, ver si las penas para víctimas femeninas y masculinas eran más paritarias hace 40 años que ahora).

Pues parece que finalmente los feminicidios sí estás más penados ahora más que antes en Canadá.

Segunda hipótesis: ¿descuento doméstico?

Vayamos primero a los resultados del estudio. Antes de comenzar, conviene recordar que, para esta hipótesis, la muestra contiene sólo feminicidios cometidos por varones. La autora divide los feminicidios en cuatro categorías en función de la relación de la víctima con su agresor (compañero íntimo, otro familiar, amigo/conocido y desconocido). Más o menos, los resultados se ajustan a la hipótesis propuesta (la existencia de un descuento doméstico). En general, cuanto más cercana es la relación entre la víctima y el agresor, el ratio de imputación de homicidios en primer grado, el ratio de condenas y la longitud de la condena decrecen. Pero, al mirar más de cerca, la autora admite que la categoría de "compañero íntimo" se situa en segundo lugar por encima de la categoría "otro familiar". O sea, los feminicidios con menos imputación de homicidios en primer grado, menor ratio de condenas y menor longitud de la condena son los de la categoría "otro familiar". Tanto la categoría "compañero íntimo" como la categoría "otro familiar" están peor, estadísticamente, que las categorías "amigo/conocido" y "desconocido".

Más concretamente, estos son los datos relevantes:

Compañero íntimoOtro familiarAmigo/ConocidoDesconocido
% de imputación primer grado48436566
% de condenas96949386
% de condenas asesinato57556666
Longitud de la condena (años)14131517,5

Recordemos que asesinato (murder) se refiere a los homicidios de primer y segundo grado. El resto de condenas que no son asesinato tienen categoría de homicidio involuntario (manslaughter).

Aparte de lo mencionado anteriormente, la autora destaca dos resultados importantes:
  • La media de la longitud de la condena en las tres primeras categorías es sensiblemente inferior a la media de la longitud de la condena en la categoría "desconocido".
  • Hay tres veces más probabilidad de que un feminicidio reciba condena si lo comete un compañero íntimo que si lo comete un desconocido.
La segunda conclusión, que no es tan obvia, surge al ponderar varios factores (presencia de armas, número de víctimas, edades de la víctima y agresor entre otros) en la probabilidad de la condena. Mas específicamente, la segunda conclusión debería ser: "Considerando feminicidios de circunstancias similares y cuya única diferencia es la relación de la víctima con el agresor, los feminicidios por parte de los compañeros íntimos tienen tres veces más probabilidad de recibir condena". Hay que señalar, tal y como dice la autora, que hay factores importantes que no se han podido controlar (como los antecedentes penales o la victimización sexual).

¡La victimización sexual es importante! Pero sólo cuando yo lo diga
Y las conclusiones comienzan con un maravilloso ejemplo de lo que se denomina disonancia cognitiva.
The results of this study demonstrate that not all femicide victims are treated alike; in particular, cases of familial and intimate femicide were subject to less punishment than other femicides. In other words, men who killed their wives, [...] were subject to what some have referred to as a domestic discount (Rapaport, 1994)
Traducción (negritas mías):
Los resultados de este estudio demuestran que no todas las víctimas de feminicidio son tratadas igual; en particular, los casos de feminicidios familiares e íntimos fueron sujetos a menos pena que otros feminicidios. En otras palabras, los hombres que mataron a sus esposas, [...] fueron sujetos a lo que algunos han denominado como descuento doméstico (Rapaport, 1994).
A ver si lo he entendido bien. En la primera hipótesis las diferencias en las penas encontradas entre hombres y mujeres no eran concluyentes porque había factores no controlados que podían explicar esas diferencias (e incluso la autora insiste en la posibilidad de que existan otros factores desconocidos). Y ahora resulta que las diferencias encontradas en las penas sí son suficientes para determinar que existen prejuicios en el sistema judicial canadiense.

Se podría argüir en contra de mi conclusión que en la anterior hipótesis se trataba de casos de víctimas masculinas vs víctimas femeninas y aquí son todas víctimas femeninas. Sin embargo, eso no quita para que factores no controlados como los antecedentes penales o el ensañamiento no pudieran afectar a este resultado. No sólo eso, al final de su conclusión la propia autora dice:
It may also be that sexual violence, if it aggravates the punishment as hypothesized above, is more often present in stranger femicides, or, alternatively, when sexual violence occurs in intimate femicide, it is not deemed to be as serious in nature; but this remains speculation until future research examines these issues.
Traducción:
También podría ser que la agresión sexual, si agrava la pena como se ha hipotetizado más arriba, esté más presente en los feminicidios de desconocidos, o, alternativamente, que cuando la agresión sexual ocurre en un feminicidio íntimo, se percibe como menos importante; pero esto sigue siendo especulación hasta que futuras investigaciones examinen estas cuestiones.
Pero, si es posible que la causa de la mayor pena en los feminicidios por desconocidos sea la mayor presencia de agresión sexual, entonces el estudio no puede demostrar la existencia de un descuento doméstico (en contradicción con lo que afirma la autora al principio de la conclusión). Como ya he dicho antes, en Canadá el homicidio con agresión sexual siempre es homicidio en primer grado independientemente del resto de circunstancias (o sea, que en los casos de este estudio la presencia de agresión sexual sí agravaría la pena).

Y aquí tenemos la disonancia cognitiva. El mismo ejemplo (la posibilidad de la existencia de agresión sexual en los casos estudiados) sirve para declarar los resultados como inconcluyentes en el análisis de una hipótesis, a la vez que resulta irrelevante para evaluar la validez de otra (sin ningún tipo de justificación de por qué en una hipótesis es relevante y en la otra no).

Posibles explicaciones del descuento doméstico
Dado que se ha "demostrado" que hay un descuento doméstico, la autora intenta encontrar una posible explicación. Y, por supuesto, no podía faltar:
This may mean that women killed by male partners are still seen as property and, as such, these femicides are not treated as seriously as other femicides – the continuing reign of patriarchal legal  doctrines.
Traducción:
Esto [los feminicidios íntimos han resultado menos penados] podriá significar que las mujeres asesinadas por sus compañeros varones todavía están siendo consideradas como propiedad y, como tales, estos feminicidios no están siendo tratatados de manera tan seria como otros feminicidios - el contínuo reinado de las doctrinas legales patriarcales.
Al igual que en la conclusión de la primera hipótesis, el patriarcado hace su aparición como origen de todos los males. Voy a dejar este asunto aparcado de momento y lo retomaré más adelante, cuando analice el trabajo de Elizabeth Rapaport.

La autora propone otra posible explicación al efecto del descuento doméstico:
For instance, a common stereotype related to intimate femicide is that these crimes are more often spontaneous, ‘crimes of passion’ rather than premeditated events. Although this has been challenged (Dawson, 2006), many historical and traditional stereotypes are so entrenched in the public mind, including court actors, they are hard to eradicate even if there is no empirical basis for them. [...] Hot-blooded crimes or ‘crimes of passion’ continue to be seen to be as synonymous with intimate femicide yet there have been few systematic examinations of whether this is actually the case (but see Dawson, 2006).
Traducción:
Por ejemplo, un estereotipo común relacionado con el feminicidio íntimo es que tales crímenes son espontáneos más frecuentemente, "crímenes pasionales", que otros crímenes premeditados. Aunque esto ha sido cuestionado (Dawson, 2006), varios estereotipos históricos y tradicionales están tan atrincherados en la mente pública, incluyendo juristas, que son difíciles de erradicar incluso cuando no hay una base empírica que los sustente. [...] Los crímenes de sangre caliente o "crímenes pasionales" continúan viendose como sinónimos de feminicidios íntimos a pesar de que ha habido pocas revisiones sistemáticas de si este es el caso (pero véase Dawson, 2006).
Así que la autora arguye que los feminicidios íntimos están menos penados porque se consideran crímienes pasionales, aunque realmente no lo sean. Hay que recordar que el código penal de Canadá considera la premeditación siempre como homicidio en primer grado.

Para justificar que, tal vez, los feminicidios íntimos sí son premeditados mayoritariamente cita un estudio de 2006. Antes de zambullirnos brevemente en dicho estudio, me gustaría hacer la pregunta de si este efecto de descuento doméstico también se da en las víctimas hombres. Dejo la cuestión en el aire, volveremos a ella cuando analicemos el último estudio.

Y con esto acabamos el análisis del primero de los estudios.

Segundo estudio, Estereotipos jurídicos

El estudio se titula "Intimacy and Violence: Exploring the Role of Victim-Defendant Relationship in Criminal Law" (Intimidad y violencia: Explorando el rol de la relación entre víctima y acusado en el derecho Penal) y lo podéis encontrar aquí. Como curiosidad, este estudio pertenece a la misma autora del primer estudio que hemos analizado.

El estudio comienza afirmando la existencia del descuento doméstico y que los crímenes realizados en la esfera íntima son tratados de manera menos severa por el sistema judicial.
Typically, it is argued that intimate violence and, in particular, violence between intimate partners, is treated more leniently by the courts than crimes between those who share more distant relationships. [...] it is still commonly assumed that these acts are treated more leniently than non-intimate violence by criminal justice actors. This belief has persisted despite the lack of consistent empirical support for an association between intimacy and law. [...] This [belief] may also explain the lack of systematic and empirical research that has focused on the association between intimacy and law
Traducción (negritas mías):
Típicamente, se arguye que la violencia íntima y, en particular, la violencia entre cónyuges, se trata de manera más indulgente por el sistema judicial que los crímenes entre aquellos que comparten relaciones más lejanas. [...] todavía se asume comunmente que estos actos se tratan de manera más indulgente que la violencia entre individuos no íntimos por las partes involucradas en la justicia Penal. Esta creencia ha persistido a pesar de que la falta de evidencias empíricas consistentes de la asociación entre intimidad y ley. [...] Esto [la creencia] quizá también explique la falta de investigación sistemática y empírica que se ha centrado en la asociación entre indimidad y ley
En la primera frase podemos ver una mención a lo que se ha denominado como "descuento doméstico". Como evidencias se mencionan dos trabajos de Elizabeth Rapaport, uno de los cuales es el trabajo que define el "descuento doméstico", mencionado anteriormente.

Después continúa diciendo que no hay evidencias empíricas consistentes que sostengan la creencia de que la relación entre los cónyuges influya en la condena. En las citas indica trabajos que defienden la existencia de dicha relación y trabajos que concluyen la ausencia de la misma. Luego afirma que que hay una falta de investigación al respecto.

A partir de aquí es cuando la autora propone la siguiente hipótesis:
Hypothesis: Violence that occurs between victims and defendants who share an intimate relationship are treated more leniently than victims and defendants who share more distant relationships because of assumptions, beliefs, or stereotypes associated with intimate violence that are adhered to by criminal justice officials.
Traducción:
Hipótesis: La violencia que ocurre entre las víctimas y los acusados que comparten una relación íntima es tratada de manera más indulgente que la violencia entre las víctimas y acusados que comparten relaciones más distantes debido a asunciones, creencias o estereotipos asociados con la violencia íntima asumidas por los partes intervinientes de la justicia Penal.
Aprovecho para aclarar que, en este estudio, la autora define la violencia íntima como aquella que sucede entre los cónyuges o excónyuges. La autora continúa con la enumeración de diez estereotipos sobre la violencia íntima que podrían influir en las decisiones judiciales. Dos de dichos estereotipos son interesantes: "Emociones mitigantes" y "El legado de las normas del patriarcado".

Emociones mitigantes
El estereotipo se define así:
Briefly, killing out of anger or some other strong emotion tends to decreasee the degree of moral and legal blameworthiness attributed to the defendant and, consequently, reduces the degree of offense seriousness assigned to the defendant's crime. [...] calculated and unprovoked violence is generally more reprehensible than violence that arises due to loss of emotional control.
Traducción:
Brevemente, asessinar debido a la ira o alguna otra emoción fuerte tiende a decrementar el grado de culpabilidad moral y legal atribuido al acusado y, consecuentemente, reduce el grado de la seriedad de la ofensa asignado al crimen. [...] La violencia calculada y no provocada es generalmente más reprochada que la violencia que surge de la pérdida de control emocional.
Este sería el caso para el código penal canadiense, que considera los crímenes pasionales (manslaughter) como menos punibles que los crímenes premeditados (homicidio en primer grado), quedando incluso una categoría intermedia (homicidio en segundo grado). Y la referencia de la existencia de dicho estereotipo es Elizabeth Rapaport, en su trabajo sobre el descuento doméstico.

Al final del estudio, la autora arguye que este estereotipo no es válido y que los homicidios íntimos sí que pueden ser premeditados igual que los homicidios entre extraños. La autora afirma que, debido al estereotipo, se estarían ignorando evidencias de premeditación que implicarían penas mayores.
many actions that signify premeditation by offenders who kill intimate partners have traditionally not been perceived as such and have served to support the assumption that these crimes usually arise out of loss of emotional control.
Traducción:
Muchas de las acciones que implicarían premeditación de los acusados que asesinan a sus compañeros íntimos no están siendo percibidas como tales y han servido para apoyar la asunción que estos crímenes usualmente suceden debido a una pérdida de control emocional.
La autora coge una muestra de casos de violencia íntima y de violencia no íntima (excluyendo menores de edad) y los compara por parejas de forma que las comparaciones sólo se diferencien en la relación del acusado y la víctima. Los resultados que encuentra es que las penas son similares en un 32% de los casos, más pena para el homicidio íntimo en un 24% de los casos y más pena para el homicidio no íntimo en un 44% de los casos. La autora encuentra indicios de premeditación en un 41% de los casos de violencia íntima y en un 31% de los casos en violencia no íntima.

El primer problema que nos encontramos es que la violencia no íntima, tal y como está definida en este estudio, incluye la violencia entre miembros de la misma familia (excluyendo el cónyuge) y también la violencia entre amigos. Estas son violencias que pueden incurrir también en la categoría de crimen pasional con bastante frecuencia, explicando el bajo porcentaje de premeditación hallado.

No obstante, no necesito analizar en profundidad la metodología del análisis, la propia autora nos comenta cual es realmente el punto más flojo de su trabajo:
While I recognize that this finding is based on a small number of cases, it still challenges the view that intimate partner killings are primarily spontaneous crimes of passion, but shows that shorter sentences still result.
Traducción:
Aunque reconozco que estos hallazgos están basados en un número pequeño de casos, se desafía el estereotipo de que los asesinatos de los compañeros íntimos son mayoritariamente crímenes pasionales, y que resultan en condenas más cortas.
Y el número pequeño de casos es: 54. Sí, 54 comparativas entre violencia íntima y violencia no íntima. A la autora no le queda más remedio que reconocer que sus hallazgos no son estadísticamente significativos.

Con lo que llevamos concluido de este estudio, ni se puede afirmar que los homicidios íntimos son pasionales o no, ni se puede afirmar que el sistema judicial juzga los casos de homicidios íntimos erróneamente debido a dicho estereotipo.

El legado de las normas del patriarcado
La autora realiza un breve recorrido por la situación legal de las mujeres casadas en el siglo XIX para decir que:
Today, feminist argue that the rhetoric of marital equality conceals how similar attitudes, beliefs, and practices continue to exist. [...] These cultural notions are, in turn, perpetuated through the language of law. As a result, despite the increasing recognition that domestic violence is a serious crime, the privacy of the home continues to operate within the legal system as an ideological rationale for refusing to protect abused women.
Traducción:
A día de hoy, las feministas arguyen que la retórica de la igualdad marital esconde como actitudes, creencias y prácticas similares [a las del siglo XIX] continúan existiendo. [...] Estas nociones culturales están, en cambio, siendo perpetuadas por el leguaje de la ley. Como resultado, a pesar del incremento del reconocimiento de la seriedad de que la violencia doméstica es un crimen grave, la privacidad del hogar continúa operando dentro del sistema legal como una justificación ideológica para negarse a proteger a las mujeres víctimas de abuso.
Como referencia en todo lo que corresponde a la idea de la continuidad del patriarcado se da una sola: El libro de Martha Fineman "The Public Nature of Private Violence" (La naturaleza pública de la violencia privada), publicado en 1994, y más concretamente los trabajos realizados por Isabel Marcus de título "Domestic Violence: Terrorism at Home" (Violencia doméstica: Terrorismo en casa), Elizabeth Rapaport sobre el "descuento doméstico" y Elizabeth M. Schneider con el título "The violence of privacy" (La violencia de lo privado). Todos los estudios mencionados están incluidos en el libro de Martha Fineman.

Desgraciadamente, no he podido encontrar públicamente el trabajo de Isabel Marcus (que también es citada por Rapaport). El estudio de Schneider (se puede consultar aquí) supone una referencia a la afirmación de que la violencia doméstica, a pesar de ser reconocida como un crimen grave, todavía no se toma en serio por las autoridades. Este último, data de 1991 (fue recopilado para el libro en 1994). Imagino que tras la publicación de la VAWA (Violence Against Women Act) en 1994, esa afirmación ya no tiene sentido. Aquí tenéis una crítica (en inglés) de la VAWA.

La mayoría del texto hace referencia al trabajo de Elizabeth Rapaport y el "descuento doméstico", que analizaremos a continuación.

Y con esto, acabamos con el segundo estudio.

Tercer estudio, el descuento doméstico

A estas alturas, habreis notado la cantidad de veces que se hace referencia a esta mujer y su trabajo "Capital Murder and the Domestic Discount: a Study of Capital Domestic Murder in the Post-Furman Era" ("La pena de muerte y el descuento doméstico: un estudio de la pena capital en la violencia doméstica en la era post-Furman"), donde acuña el término "descuento doméstico". El trabajo está, por fortuna, disponible públicamente aquí.
Este estudio es muy largo y, para poder analizarlo, necesitaría citar páginas enteras sólo para dar contexto. Así que he decidido llegar a una solución de compromiso para no tener que citarlo todo y no mezclar resúmenes del estudio con mis propios comentarios. Los cuadros de este color son resúmenes de lo que se dice en el trabajo citado, con mis propias palabras. Como de costumbre, cuando vaya a criticar algo, lo citaré en un cuadro azul.
Antes de comenzar, voy a hacer un resumen útil de las ideas que han citado como origen este estudio:
  • La existencia de un "descuento doméstico" (durante la segunda conclusión del estudio de Myrna Dawson de 2015 y al comienzo del estudio de la misma autora de 2006)
  • La existencia del estereotipo de la violencia íntima como crimen pasional (referenciado en el estudio de Myrna Dawson de 2006 que es referenciado a su vez en la segunda conclusión del estudio de la autora de 2015)
  • La existencia de la continuidad del sistema legal del patriarcado. (al final de la primera conclusión sobre el "efecto de víctima femenina" del presente estudio de 2015 y en el estudio de la propia Myrna Dawson de 2006)
Introducción al descuento doméstico
El articulo comienza afirmando la existencia de un "descuento doméstico" generalizado. En general, los crímenes entre miembros que tienen algún tipo de relación entre sí están menos penados que aquellos en que no tienen ninguna relación. Un homicidio doméstico tiende a ser considerado un crimen grave debido a las características que lo rodean en vez de por la relación entre víctima y acusado. Esta autora dice que eso está mal, y que el hecho de que hubiera una relación íntima entre víctima y acusado debería ser un agravante de la pena.
La autora continúa diciendo que va a criticar el hecho de que se considere menos reprobable moralmente un crimen de sangre caliente (hot blood) que uno de sangre fría (cold blood). Los crímenes de sangre caliente serían los crímenes pasionales y los crímenes de sangre fría serían los premeditados (más o menos). La autora afirma que está distinción afecta negativamente a los crímenes de violencia doméstica ya que, al ser evaluados como crímenes pasionales, parecen menos serios.

La autora afirma la existencia del descuento doméstico, en virtud del cual los homicidas domésticos estarían menos penados que el resto de homicidas. Según el estudio de Dawson de 2006, no hay una evidencia consistente de la relación entre intimidad y ley. No obstante, según el estudio de Dawson de 2015 parece que tiene algo de razón, si bien no queda claro el porqué ocurre esto. La autora dice que el problema es la relación entre víctima y acusado que hace que los homicidios domésticos sean vistos como crímenes pasionales y que, debido a que los crímenes pasionales tienen menos reproche moral, éstos sean castigados con menos pena.

¿Y qué tiene que ver todo esto con el patriarcado? Y aquí voy a citar:
It is my contention, or hypothesis, that the conclusions I draw from the study of capital domestic cases can be generalized to the entire domain of domestic homicides: If homicide laws were purged of patriarchal values, the remaining principles that underlie our grading of homicide offenses would be consistent with the rejection of a domestic discount; the worst domestic murders like the worst predatory murders would rank among the most reprehensible crimes.
Traducción (negritas mías):
Es mi aseveración, o hipótesis, que las conclusiones que extraigo del estudio de los casos de violencia doméstica con pena capital pueden ser generalizadas a todo el dominio de los homicidios domésticos: Si las leyes sobre el homicidio fueran purgadas de valores patriarcales, los principios restantes que están por debado de nuestra gradación de los homicidios serían coherentes con la desaparición del descuendo doméstico; los peores asesinatos domésticos, al igual que los peores asesinatos premeditados, estarían entre los crímenes más reprobables.
Ella cree (lo cree con fuerza) que las conclusiones que extraiga del artículo son generalizables a todo el dominio de homicidios domésticos. El valor patriarcal del que habla es este:
Automatic mitigation in such cases reflects an ancient but hardy patriarchal value orientation: a value orientation in which masculine rage at women who reject or challenge their household authority is legitimate and greeted with empathy.
Traducción:
La mitigación automática en ese tipo de casos [la reducción automática de la pena por el hecho de estar en una relación] refleja una orientación de valores patriarcal antigua pero persistente: una orientación de valores en los cuales la furía masculina hacia las mujeres que rechazan o desafían su autoridad en el hogar es legítimada y recibida con empatía.
En este punto, queda bastante claro que el descuento doméstico sólo afecta a mujeres asesinadas por sus parejas hombres, ya que es la expresión de un valor patriarcal. Esta conclusión se repite al final de estudio y pasaré a criticarla entonces.

Y aquí tenemos los tres puntos que hemos venido a buscar. El origen del término "descuento doméstico", que se define como la existencia de un estereotipo de los homicidios domésticos como crímenes pasionales (pero sólo los de víctima femenina) y que dicho estereotipo tiene un origen patriarcal.

El problema de la ley es que la han escrito los hombres
La autora pasa entonces a examinar las leyes sobre la pena capital tras el caso Furman v. Georgia (1972), que recordamos que fue un caso controvertido que obligó a muchos estados de EEUU a revisar sus estatutos sobre la aplicación de la pena de muerte. En concreto, se reconocen tres grandes grupos de agravantes que permiten condenar con pena de muerte un homicidio (lo resumo de manera somera):
  • Homicidios premeditados: Incluirían cualquier tipo de planificación, homicidio a cambio de algún beneficio económico y cualquier homicidio realizado en el transcurso de la comisión de otro delito.
  • Homicidios que amenazan a las fuerzas y cuerpos de seguridad u otros funcionarios: Incluirían los asesinatos de policías, bomberos y funcionarios de prisiones. En algunos estados, los asesinatos de testigos, fiscales y jueces.
  • Homicidios especialmente brutales: Incluirían ensañamiento, homicidios con múltiples víctimas, puesta en riesgo de terceros o acusados con histórico de otros homicidios o delitos con penas graves.
A lo que la autora comenta:
From a feminist perspective it is notable that the most reprehensible murders as depicted by the capital statutes do not include domestic murder. [...] In a world in which women -or women and children- wrote criminal statutes, domestic murder might trigger the possibility of capital prosecution.
Traducción:
Desde una perspectiva feminista, es notable que las formas más reprobables de homicidio según los códigos penales no incluyan el homicidio doméstico. [...] En un mundo en que las mujeres (o las mujeres y los niños) escribieran códigos penales, el homicidio doméstico debería contemplar la posibilidad de ser perseguido con la pena de muerte.
Vale, pues ha quedado claro: El problema de los códigos penales de los estados de EEUU (en particular, lo que se refiere a la pena de muerte) es que han sido escritos por hombres (por eso está lleno de valores patriarcales). Y luego hay gente que se pregunta que de dónde sale la idea de que el feminismo odia a los hombres.

Pero, ¿el descuento doméstico tiene una base real?

Los homicidios domésticos son cosa de hombres
De momento, la autora se ha limitado a definir el concepto y a criticar la ley. 
En el siguiente apartado continúa su artículo realizando una comparación entre mujeres y hombres condenados a muerte por homicidio. Entre las mujeres tenemos 54 casos que corresponden a todas las mujeres sentenciadas a muerte en EEUU por homicidio entre 1978 y 1989. Entre los hombres tenemos 699 casos que corresponden a hombres sentenciados a muerte en seis estados entre 1976 y 1991. Y, según comenta la autora, ni siquiera son todos los hombres condenados a la pena capital en esos seis estados, sólo algunos de ellos (la autora se ha restringido a aquellos casos en los que la información acerca del condenado estaba disponible). La autora aclara que ha buscado condenas a muerte, independientemente de si se llevaron a cabo, si fueron indultadas o si los condenados siguen en el corredor de la muerte.

Antes de continuar, sería un buen momento para recordar un estudio que afirma que los hombres reciben más pena que las mujeres por el mismo delito. Y aquí un artículo comentándolo. En este caso particular, hay que tener en cuenta que hay muchos más hombres homicidas que mujeres, pero aun así, la diferencia numérica de unos a otras es inmensa.
Analizando los casos recopilados, se observa que entre los hombres sólo 83 casos (11,87%) son de homicidio doméstico, mientras que en las mujeres hay 26 casos (48,14%) del total. De esos casos, destaca el hecho de que en 40 (48,19%) de los casos masculinos el móvil haya sido la represalia contra algún familiar, mientras esto sólo ocurre en 2 casos (7,69%) en las mujeres. En cambio, el homicidio doméstico por causas pecuniarias representa 11 casos (13,25%) en el caso de los hombres, mientras en las mujeres encontramos 18 casos (69,23%).
HombresMujeres
Casos con víctima familiar8326
Motivación pecuniaria11 (13,25%)18 (69,23%)
Motivación represalia40 (48,19%)2 (7,69%)
Otros32 (38,55%)6 (23,08%)

Conviene señalar que, además de familiares y la pareja actual, se han incluido homicidios de ex-pareja, incluso en parejas de hecho y también parejas que no convivían pero que habían tenido una relación duradera. Además, están incluidas parejas homosexuales.
La mayoría de los mujeres homicidas tuvieron algún motivo económico, mientras que los hombres asesinaron debido a la represalia por el abandono de la esposa o amante, aunque, a veces, las víctimas eran, en cambio, o además del cónyuge, los hijos. Las dos mujeres que asesinaron por represalia son una mujer que mató a su exmarido (la autora afirma que la mujer estaba trastornada) y una madre que mató a sus dos hijos tras perder la custodia.
La autora, entonces, entiende que hay unos casos más interesantes que otros:
If the object in view is to understand domestic violence and the law's role in defining, censuring, preventing (and perpetuating), and punishing domestic violence, then the men's cases, the separation cases, are of considerable more theoretical interest than the women's cases, the murdering for money cases.
Traducción:
Si el objeto del estudio es entender la violencia doméstica y el rol de la ley en definir, censurar, prevenir (y perpetuar), y castigar la violencia doméstica, entonces los casos masculinos, los casos de separaciones, son de un considerable mayor interés teórico que los casos femeninos, los asesinatos por dinero.
Tal y como lo dice, daría la impresión que la autora entiende que si matas a un familiar por dinero eso no es un homicidio doméstico. Pues efectivamente:
The men are failed and defied patriarchs who have been publicly condemned, literally, for exacting retribution. The bulk of the women's domestic death row cases are not properly classified as crimes of domestic violence within the relevant meaning of the term; they are economic crimes with intimate victims. [...] In my view, [...] the cases with political significance are the men's cases because the women's cases are "common" crimes made spectacular by the sex of their perpetrators -women are supposed to nurture and support, not destroy and despoil- and by the intimate bond between the unfemale female killer and her prey
Traducción (negritas mías):
Los hombres son patriarcas fracasados y desafiados que han sido condenados públicamente, literalmente, por tomar represalias. La mayoría de los casos femeninos del corredor de la muerte no están clasificados adecuadamente como crímenes de violencia doméstica en el sentido relevante del término; son crímenes económicos con víctimas íntimas. [...] En mi opinión, [...] los casos con significado político son los casos masculinos porque los femeninos son crímenes "comunes" exagerados por el sexo de sus perpetradoras (las mujeres supuestamente deben criar y apoyar, no destruir y saquear) y por el lazo íntimo entre la poco femenina mujer asesina y su presa.
Dos falacias del verdadero escocés seguidas.
  • Las mujeres realizan crímenes "comunes" con víctimas que circunstancialmente vivían allí. La verdadera violencia doméstica es la perpetrada por hombres.
  • La autora define a las asesinas denominándolas "poco femeninas". Las verdaderas mujeres son criadoras y cariñosas, no destructivas y viles.

Nota al margen, ¿las feministas no querían acabar con el estereotipo de las mujeres como cuidadoras? Supongo que cuando los estereotipos les benefician entonces no tienen ningún problema. Y no podemos olvidar que al comienzo ha afirmado que sus conclusiones son generalizables a todo el dominio de homicidios domésticos.  

La autora ha seleccionado crímenes con sentencia capital, que están ahí por ser particularmente execrables (múltiples víctimas, ensañamiento, antecedentes penales de homicidio...) que difícilmente pueden constituir una muestra representativa de todos los homicidios domésticos. Y además, considerando que los hombres reciben consisténtemente más pena por el mismo delito y que los homicidios pasionales reciben menos pena (y no hay ningún motivo para pensar que las mujeres que asesinen a sus cónyuges no reciban este descuento), lo más problable es que las homicidas domésticas con motivo de represalia no hayan sido sentenciadas a pena de muerte. Por contra, aquellas mujeres que han asesinado por dinero (o sea, cuya motivación no era pasional) curiosamente forman la mayoría de las condenadas a muerte.

A partir de aquí, la autora dice que se va a centrar en los homicicidos domésticos pasionales (o sea, aquellos perpetrados por hombres).

Y los hombres son menos penados, demostrado con ¡4 ejemplos!
El estudio continúa comentando cuatro casos concretos en los que opina que se debió aplicar la pena de muerte a los acusados (todos ellos encontrados culpables) debido a que, según la autora, había evidencias de premeditación. Todos los casos tienen en común que la mujer deja a su pareja y, debido a ello, él la asesina. Estos casos, y otros, ayudarían a establecer una doctrina por la cual los homicidas domésticos serían menos penados al considerarse su crimen pasional.

Entonces, surge la siguiente pregunta:
Should loss and separation immunize defendants [...] even when their pain, heat, and anger are accompanied by strong evidence of premeditation and deliberation?
Traducción:
¿Debería la pérdida y la separación inmunizar a los acusados [...] aun cuando su dolor, pasión e ira están acompañados por evidencias sólidas de premeditación y deliberación?
Cuando dice "inmunizar" se refiere a no castigar con la pena de muerte los homicidios domésticos (el descuento doméstico). El problema que hay aquí es que no sabemos si esos cuatro casos son representativos de los casos de homicidio doméstico. Tampoco realiza ni cita ningún estudio en que se comparen crímenes similares, con la única diferencia de la relación entre víctima y acusado, y se observe una diferencia consistente en las penas recibidas. De hecho, el estudio de Myrna Dawson de 2006 afirma, precisamente, la ausencia de evidencias empíricas consistentes que apoyen esa idea. Y de ahí nos tenemos que creer que hay una corriente generalizada por la cual no se castiga con la pena de muerte los homicidios domésticos, cuando en realidad si se debería.

Las explicaciones del origen del descuento doméstico


En el estudio se proponen tres explicaciones de por qué a los homicidas domésticos no se les castiga generalmente con la pena capital. Esto es una falacia del falso dilema, ya que la autora no considera que pudiera haber otras explicaciones.

Explicacion nº 1, los homicidios domésticos son crímenes pasionales
Vamos con la primera explicación:
Explanation I. The worst homicides are premeditated crimes; [...] domestic homicides in which the killer lashes out at his partner-antagonist in explosive anger are the antithesis of premeditated murders.
Traducción:
Explicación I. Los peores homicidios son los crímenes premeditados;  [...] los homicidios domésticos en que el asesino arremete a su pareja-antagonista con furia explosiva son las antítesis de los asesinatos premeditados.
La autora arguye que la premeditación no es requisito para la pena capital. Que los homicidios domésticos se consideren pasionales no es motivo suficiente para evitar que sean castigados con la pena capital. Así pues, la explicación número uno no es suficiente.

No hay mucho que decir al respecto. Que los homicidios premeditados se consideren más reprobables que los pasionales es un tema moral que está fuera del alcance de esta bitácora.

Explicación nº 2, aunque se condenara a muerte, los homicidios domésticos no disminuirían
Siguiente explicación:

Explanation II. [...] these crimes [domestic homicides] are thought to be difficult to deter; hence, the deterrence rationale for the in terrorem penalty -death- is unavailable.
Traducción:
Explicación II. [...] estos crímenes [los homicidios domésticos] se consideran difíciles de disuadir; entonces, la justificación de la pena (la muerte) por la disuasión in terrorem no está disponible.
Uno de los motivos por los cuales se defiende la presencia de la pena capital es porque produce un efecto disuasorio (la sola presencia de la pena haría que los criminales se lo pensaran dos veces). Si consideramos que los criminales domésticos no actuan racionalmente, el hecho de incrementar las penas (o utilizar la pena capital) no reduciría la incidencia de dichos crímenes.

La autora, entonces, ataca el concepto de que los homicidios domésticos no son disuadibles:
Recent research challenges three myths associated with the traditional view that domestic violence generally and domestic homicide in particular are not significantly deterrable
Traducción
Investigaciones recientes desafían tres mitos asociados con la visión tradicional de que la violencia doméstica en general y los homicidios domésticos en particular no son significativamente disuadibles
¿Tres mitos? ¿Hay más? ¿Cuáles son? Preguntas cuya respuesta nunca conoceremos.

Los tres mitos son:
  • The "out of control" domestic killer
  • Domestic killers tend to be otherwise peaceable men who, having killed their provokers, pose little threat of future dangerousness
  • Domestic violence is pathological or deviant behavior
Traducción:
  • El homicida doméstico está "fuera de control"
  • Los homicidas tienden a ser hombres pacíficos que, habiendo matado a sus provocadores, no suponen una amenaza de peligro futuro
  • La violencia doméstica es un comportamiento patológico o desviado
Los dos primeros mitos parecen bien documentados y no tengo ningún incoveniente en aceptarlos como tales. Sin embargo, el tercero, a diferencia de los otros dos, no parece tan bien justificado.

En el tercer mito, la autora afirma que:
Recent research has reported that domestic violence is far more prevalent in all social classes than previously supposed. These findings, if accurate, call for the reassessment of the image of batterers as either in the grip of psychopathology or members of deviant subcultures.
Traducción:
Investigaciones recientes han hallado que la violencia doméstica es mucho más frecuente en todas las clases sociales de lo que se suponía previamente. Estos hallazgos, si son precisos, llaman a la reevaluación de la imagen de los maltratadores como personas en las garras de la psicopatología o como miembros de una subcultura desviada.
De la primera afirmación, si es cierta, se sigue que los maltradores no pertenecerían a una subcultura concreta. Pero no estoy seguro de dónde se saca que el hecho de que haya maltratadores en todas las clases sociales implique necesariamente que éstos no tengan un comportamiento patológico. ¿Y cuánta violencia doméstica se suponía que había previamente? Pregunta sin respuesta.

La autora incluye dos referencias a datos estadísticos que vendrían a demostrar que la violencia doméstica está más generalizada en EEUU de lo que se suponía previamente. En el pie de página, referencia 114:
According to Bureau of Justice Statistics, a woman is beaten in the United States approximately every 52 seconds. [...] report based on a 1985 national survey of family violence that child or spousal abuse occurs in over 30% of American homes in any year
Traducción
De acuerdo con el Bureau of Justice Statistics, una mujer es agredida en los Estados Unidos aproximadamente cada 52 segundos. [...] un informe basado en una encuesta nacional de 1985 de violencia familiar indica que ocurren abusos a conyuges o niños en más del 30% de los hogares americanos cada año
El primero de los datos es un informe del Bureau of Justice Statistics que podéis ver aquí. Efectivamente, en la primera página podemos ver que se estiman unas a 625800 victimizaciones femeninas anuales en EEUU, lo que equivale a, aproximadamente, 1 cada 52 segundos. El único matiz es que son victimizaciones de cualquier miembro de la familia, no sólo de sus familiares varones.

Sigo sin encontrar la relación entre este dato, el otro que cita y que la violencia doméstica es "mucho más frecuente" de lo "que se suponía" en "todas las clases sociales". En el propio informe que enlazo, en la página 5, encontramos:
Women living in families with low incomes were 3 times more likely to be victims of domestic assault than those in families with high incomes.
Traducción:
Las mujeres que viven en familias con bajos ingresos fueron 3 veces más victimizadas por violencia doméstica que aquellas en familias con altos ingresos.
Pues parece que sí que hay diferencias entre clases sociales. No encuentro nada en el informe sobre que la violencia doméstica esté más generalizada que antes. Y aun suponiendo que fuera cierto que la violencia doméstica es más frecuente de lo que se suponía, ¿cómo hace ese hecho para refutar el mito de que la violencia doméstica es un comportamiento patológico?

Pero la autora va más lejos con sus afirmaciones:
Plausibly, a cultural transition is underway in which rejection of domestic violence is replacing acceptance of it. If this is so, then unambiguous stigmatization of such conduct by the criminal law may well prove an effective avenue of reform.
Traducción:
Plausiblemente, estaría en marcha una transición cultural  en que el rechazo de la violencia doméstica estaría siendo sustituido por la aceptancia de la misma. Si esto es así, entonces la estigmatización inequívoca de tal conducta por la ley penal bien puede resultar una vía efectiva de reforma.
No, no está mal citado. De verdad que la autora ha afirmado que la violencia doméstica estaría siendo aceptada en la cultura. Este estudio fue publicado en 1994. No hay ningún tipo de referencia en el texto acerca del origen de semejante idea acerca de la realidad. Si la autora se construyó una cábala sobre la aceptación de la violencia doméstica en su momento, se equivocó de pleno.

La argumentación que trata de desmentir el tercer mito, a falta de algo mejor, podemos definirla como una serie de conjeturas.
No obstante, la autora concluye la explicación número 2 afirmando que si los homicidios domésticos provienen de una violencia habitual socialmente aceptada, un endurecimiento de la ley conseguiría un efecto disuasor.
Explicación nº 3, el origen patriarcal
Y llegamos a la tercera explicación sobre el porqué del descuento doméstico. En este último caso, el origen sería el patriarcado:
A possible explanation of the lesser severity of the law's response to spousal [...] homicides is the continued influence of traditional patriarchal doctrines. Patriarchal law regards women as property of their husbands and defers to male rule in the household.
Traducción:
Una posible explicación de la menor severidad de la respuesta de la ley a los homicidios [...] de los cónyuges es la contínua influencia de las doctrinas patriarcales tradicionales. La ley patriarcal considera a la mujer como propiedad de su marido y difiere el control a éste en el hogar.
La "ley patriarcal" así mencionada es una referencia bastante vaga. Lo de la consideración de la mujer como propiedad de su marido no es algo que esté escrito tal cual en algún texto antiguo (si fuera así, el feminismo nos lo haría saber), sino que se refieren a la existencia de determinadas prácticas cuya existencia provenía, supuestamente, de la consideración de la mujer como propiedad. Desgraciadamente, la única referencia del texto citado es el artículo "Domestic Violence: Terrorism at Home" (Violencia doméstica: Terrorismo en casa), publicado en el libro "The Public Nature of Private Violence" (La naturaleza pública de la violencia privada) en 1994, no disponible públicamente. Myrna Dawson cita este mismo trabajo en su estudio de 2006.

La venta de esposas es una de estas prácticas. El artículo en Wikipedia sobre venta de esposas hace un recorrido sobre la venta de esposas a lo largo de varias civilizaciones. En el artículo no se menciona ninguna ley que contemplara la venta de esposas libremente. En algunas legislaciones antiguas (ej: Babilonia, la ley Germánica) se permitía la venta de esposas e hijos como forma de pagar deudas. Por supuesto, una cosa es lo que diga la ley y otra distinta lo que pasara, pero el texto critica la "ley patriarcal", así que entiendo que es algún tipo de escrito.

En un principio entiendo que la "ley patriarcal", en este caso, hace referencia a la Common Law de Inglaterra. En la Common Law, la venta de esposas no estaba amparada, pero tampoco estaba prohibida explicitamente. A partir de finales del siglo XVII y primera mitad del siglo XVIII, surgió en Inglaterra la costumbre de la venta de la esposa en subasta pública. Los principales motivos de estas ventas eran como forma alternativa de divorcio, debido a que las clases bajas no podían costearse las tasas del proceso y como método para salir de la pobreza (en aquellos tiempos todavía existía la esclavitud y las personas se vendían como esclavos para poder pagar las deudas). Durante el siglo XVIII, muchos jueces no estaban seguros de si podían impedir este tipo de prácticas. No obstante, los movimientos abolicionistas que surgieron en el siglo XVIII se opusieron a esta práctica, que entró en declive a partir de la segunda mitad del siglo XVIII. De esta práctica hay registrados unos 400 casos, e Inglaterra tenía una población de unos 7 millones de habitantes a lo largo de ese siglo.

Otra práctica a la que puede que se refieran, recogida en la Common Law, es la de la conversación penal. La conversación penal era un agravio que podía exigir el marido como compensación por la infidelidad de su esposa. Se arguye que el hecho de que el marido pudiera exigir una compensación emanaba del hecho de que la mujer era considerada su propiedad. Actualmente, este agravio está abolido o ha sido generalizado para que la esposa también pueda demandar la infidelidad de su marido. En realidad, esta práctica proviene de la antigua ley Germánica, que permitía al marido exigir una compensación económica al amante de su mujer para buscarse una nueva esposa. La motivación detrás de esta exigencia era que la propiedad se adquiría por herencia, y asegurar la legitimidad de los hijos era muy importante.

Seguro que también hay más prácticas, recogidas o no en la Common Law, que podrían comentarse, pero no es objetivo de este artículo hacer un repaso exhaustivo de todas ellas. Desgraciadamente, no puedo saber, sin mirar el trabajo citado, en qué, exactamente, se sustenta la afirmación de que las mujeres eran tratadas como propiedad en la Common Law.

El matrimonio en la Common Law, y la práctica de la covertura
Sigamos:
At common law, under the feudal doctrine of coverture, "the very being or legal existence of the woman is suspended during marriage...". In addition to the suspension of her independent civil identity, a married woman could not appeal to the law for protection from acts on the part of ther husband that would otherwise be criminal. A husband had a right to force sexual intercourse upon his wife, to beat her, and to confine her.
Traducción:
En la Common Law,  bajo la doctrina feudal de la covertura, "el ser o existencia legal de la mujer era suspendida durante el matrimonio...". Además de la suspensión de su identidad civil independiente, una mujer casada no podía acudir a la ley para la protección de actos de parte de su marido que de otra forma serían criminales. El marido tenía el derecho de forzar relaciones sexuales con su esposa, golpearla y encerrarla.
Vamos poco a poco. La cita proviene del libro "Commentaries of the law of England" (Comentarios sobre la ley de Inglaterra) de William Blackstone, jurista británico del siglo XVIII. El libro, lo podéis encontrar en varias versiones aquí. Reproduzco la cita con algo más de contexto:
By marriage, the husband and wife are one person in law: that is, the very being or legal existence of the woman is suspended during the marriage, or at least is incorporated and consolidated into that of the husband
Traducción:
Debido al matrimonio, el marido y la mujer son una sola persona a ojos de la ley: esto es, el ser o existencia legal de la mujer es suspendida durante el matrimonio o, al menos, es incorporada y consolidada en la del marido
Supongo que decir que "el marido y la mujer son una sola persona a ojos de la ley" no quedaba tan feo como "la existencia legal de la mujer es suspendida durante el matrimonio". Y esto, ¿qué implicaciones tenía? Cada uno de ellos retenía sus propiedades pero, al ser una sola persona ante la ley, el marido era el encargado de gestionarlas. De la misma forma, cualquier beneficio de las rentas o del trabajo se consideraba un bien del matrimonio y, por tanto, bajo el control del marido. Por su parte, el marido tenía la obligación de mantener a su esposa y de pagar pensión en caso de divorcio. Otra consecuencia destacable es la siguiente:
If the wife be injured in her person or her property, she can bring no action for redress without her husband's concurrence, and in his name, as well as her own: neither can she be sued, without making the husband a defendant. [...] in trials of any sort, they are not allowed to be evidence for, or against, each other
Traducción:
Si la esposa es lesionada en su persona o en sus propiedades, ella no puede realizar ninguna acción de compensación sin la concurrencia de su marido, y en su nombre, así como del suyo: tampoco puede ser denunciada sin acusar a su marido también. [...] en juicios de cualquier tipo, no se les permite presentar evidencias entre ellos a favor, o en contra
Efectivamente, la mujer no podía llevar a cabo ninguna acción sin la firma de su marido pero, de la misma manera, cualesquiera consecuencias civiles (por ejemplo, deudas) el marido también era considerado responsable. El texto aclara que, en cuestiones penales, la mujer si podía ser denunciada de manera individual a su marido.

Lo de no poder presentar evidencias proviene del principio de que una persona no puede ser obligada a declarar, ni siquiera contra sí misma (recordemos que a ojos de la ley eran la misma persona). Esto conlleva la consecuencia de que la esposa no podía denunciar a su marido, tal y como afirma la autora. Pero también que el marido no podía denunciar a su esposa.

Respecto a la parte en que el marido podía abusar de ella, supongo que la autora se saltó los comentarios del propio Blackstone:
But, with us, in the politer reign of Charles the second, this power of correction began to be doubted: and a wife may now have security of the peace against her husband
Traducción:
Pero, con nosotros, en el cortés reinado de Carlos II, este poder de corrección comenzó a ser cuestionado: y una esposa ahora tiene la seguridad de la paz contra su marido
Blackstone comenta que las clases bajas, sin embargo, sí que reclamaban el antiguo derecho de aplicar correctivos a sus esposas, incluyendo el derecho a encerrarlas. No obstante, eso quiere decir que ya no estaba en la ley (y por tanto, no se puede decir que a día de hoy la ley contiene trazas de dichos "permisos"). Leyendo a Christina Hoff Sommers, en su libro "Who Stole Feminism" (Quien robó el feminismo), disponible online (páginas 205-206), resulta interesante comentar que podemos encontrar prohibiciones explícitas de maltrato del marido hacia la esposa en 1655, en el estado de Massachusetts, y para 1870 estaba prohibido explícitamente en casi todos los estados de EEUU, aunque antes de la prohibición explícita los maltratadores eran detenidos y acusados de agresión. En el libro se pueden encontrar otros detalles interesantes, pero me he querido centrar estrictamente en las leyes (que es lo que afirma el trabajo de Elizabeth Rapaport, residuos de antiguas leyes patriarcales). Necesitaría citar las dos páginas enteras de su libro y el tema se sale del alcance del presente artículo. Para los que dominais el inglés, es un libro que recomiendo leer.

Como última observación, resulta curioso que sean las clases bajas, segun señala Blackstone, las que resulten más tradicionalistas, contradiciendo uno de los principios Marxistas según el cual las clases oprimidas serían las que desarrollan una mentalidad más progresista. Probablemente, el feminismo no considerará que los hombres de clase baja estén en una posición para desarrollar ideas progresistas sobre la igualdad entre sexos (cita original de Kelley L. Ross en una carta a Los Angeles Times).

La autora pasa entonces a comentar el estado de las mujeres casadas en el siglo XIX, y el hecho de que estaba permitido el sexo no consentido en el matrimonio. En la Common Law (como en otras legislaciones), se consideraban las relaciones maritales como un deber de la esposa y, por tanto, se entendía que ella daba su consentimiento al casarse. Dicho consentimiento sólo podía ser revocado en un divorcio. En consecuencia, como había consentimiento, no había violación. Esto implicaba que, si el marido abusaba sexualmente de ella, la mujer sólo podía presentar cargos de agresión, pero no de violación.

La autora continúa comentando que la violencia doméstica era tratada por la policía como un tema privado hasta la década de 1980. Los policías no arrestaban al maltratador, ignoraban o tardaban mucho tiempo en responder a las llamadas. Imagino que estos problemas no sólo los tendrían las mujeres maltratadas, sino cualquier víctima de violencia doméstica. Y para los que piensen que las mujeres son las que sufren la mayoría de la violencia doméstica, deberían leer esto.

Finalmente, la autora afirma:
It is hardly surprising that domestic violence, not long recognized as crime, much less serious crime, is not found on statutory lists of felonies so reprehensible that death dealt during their commission can sustain a charge of capital murder.
Traducción:
No es sorprendente que la violencia doméstica, reconocida no hace mucho tiempo como crimen, mucho menos como crimen grave, no se encuentra en las listas de delitos tan reprochables de los estatutos que la muerte inflingida durante su comisión puede sustentar la imputación de la pena capital.
Todo depende de lo que la autora entienda por "no hace mucho tiempo". Imagino que se refiere a "no hace mucho tiempo, en la Common Law". Como hemos visto, la violencia doméstica había sido reconocida como crimen durante el siglo XIX, e incluso antes.

Conclusiones de la autora
A partir de aquí la autora realiza una crítica a la separación entre crimen pasional y crimen premeditado y al hecho de que los homicidios domésticos se consideren crímenes pasionales. Y repite de nuevo:
I will argue that if the law were purged of patriarchal values, the remaining principles that underlie our grading of homicide offenses would be consistent with the rejection of a domestic discount; the worst domestic murders, like the worst predatory murders, would rank among the most reprehensible crimes.
Traducción:
Voy a sostener que si la ley fuera purgada de valores patriarcales, los principios restantes que fundamentan nuestra gradación de los delicitos de homicidio serían consistentes con el rechazo del descuento doméstico; los peores crímenes domésticos, como los peores crímenes premeditados, estarían entre los crímenes más reprobables.
Aquí tenemos la conclusión que habíamos visto antes, durante la introducción de este estudio. Esta autora afirma que el mero hecho de la existencia de una relación sentimental entre asesino y víctima rebaja la pena, y que eso es un reflejo del patriarcado. El problema es que, en general, no hay ningún atenuante directo en la ley por asesinar a tu cónyuge (y con esto me refiero de manera general a las leyes de países occidentales y, en particular, a aquellos cuya legislación deriva de la Common Law). En realidad, lo que estaría ocurriendo es que los jueces están asumiendo que cuando un hombre asesina a su esposa es un crimen pasional por estar en una relación y lo juzgan como tal.

Como ya hemos visto, el descuento doméstico sólo afecta a mujeres asesinadas por sus parejas hombres, ya que es la expresión de un valor patriarcal. La manera de refutar esto sería comprobar si también pasa con las víctimas masculinas. Si los casos de víctimas másculinas de homicidio doméstico tienen consistentemente menos pena que otros casos de víctimas masculinas, entonces el "descuento doméstico" también les aplica y esto dejaría de ser un problema patriarcal. ¿La autora ha hecho esta comprobación o referencia a alguien que lo haya hecho? No.

De hecho, dado el posible efecto de víctima femenina, quizá se encuentren con que los casos de homicidio doméstico de víctimas masculinas están menos penados que los casos de homicidio doméstico de víctimas femeninas. En cuyo caso el argumento también es refutado, ya que no es posible que en un sistema de valores patriarcales los casos con víctimas masculinas estén menos penados que los casos con víctimas femeninas.

Finalmente, ¿qué entiende la autora por "purgar de valores patriarcales"? ¿Cómo se "purga" la ley? ¿Significa eso que hay que quitar o modificar algo de la ley? ¿El qué? La autora no indica en qué parte de la ley estarían esos valores patriarcales. Estaría bien que se indicara en el estudio como quedaría la ley "purgada" de dichos valores.

Conclusiones

El descuento doméstico es otra de tantas ideas feministas de dudosa credibilidad. La mejor evidencia que hemos visto es la del primer estudio, el trabajo de Myrna Dawson de 2015, y todavía tiene inconvenientes.

El descuendo "doméstico" también aplica a amigos y conocidos
Según los resultados del estudio de Dawson de 2015, el famoso descuento se aplica también a las relaciones entre amigos y conocidos, y sin embargo, Rapaport afirma al comienzo de su trabajo (página 1):
I will challenge the tendency to discount the severity of domestic homicide, a phenomenon I call "the domestic discount". I will argue against automatic mitigation [...] simply or merely because the relationship between victim and defendant is domestic or sexually intimate.
Traducción:
Voy a desafiar la tendencia a la rebaja de la severidad de los homicidios comésticos, un fenómeno que denomino "descuento doméstico". Propongo que la mitigación automática [...] simplemente o meramente porque la relación entre la víctima y el acusado es doméstica o íntima.
Quiero resaltar que en este extracto, en el que se afirma la existencia del descuento doméstico y que esta emana del hecho de que acusado y víctima tienen una relación, no hay cita ni referencia ninguna.

Lógicamente, si el descuento doméstico es "doméstico" precisamente por emanar de la relación entre acusado y víctima, no debería darse entre amigos y conocidos y, sin embargo, en el estudio de Dawson de 2015 se observa que los homicidios de amigos y conocidos también tienen descuento. Entonces, o bien el descuento se da también en relaciones menos íntimas, o bien hay algún factor en los homicidios entre extraños que los hace más punibles.

Es un buen momento para recordar que Dawson analizó sólo homicidios de agresor varón y víctima mujer.

No sabemos con seguridad si el descuento doméstico también aparece si cambiamos lo sexos de acusado y víctima
¿El descuento doméstico se da también cuando agresor y víctima son del mismo sexo? ¿Se da cuando la víctima es un hombre a manos de una mujer? No lo sabemos porque en ninguno de los estudios analizados en el presente post intenta responder a estas preguntas. Una respuesta afirmativa a cualquiera de ellas echaría por tierra echaría por tierra el origen patriarcal del descuento doméstico, así que supongo que no interesa.

Elizabeth Rapaport, la autora que acuño el descuento doméstico, no da ninguna evidencia de su existencia
Simplemente, afirma que existe y que tiene un origen patriarcal. Como "evidencias" enumera cuatro casos concretos (que difícilmente pueden suponer evidencia de una "tendencia") y que, de los homicidas domésticos condenados a muerte, la mayoría de las mujeres lo son por causas pecuniarias y los hombres por causas pasionales. Sé que lo he dicho antes, pero en ningún momento se muestra evidencia ninguna de que el descuento doméstico ocurra sólo con agresores masculinos y víctimas femeninas.

Este es uno de tantos ejemplos en que el método científico se pervierte. Normalmente se comienza por una hipótesis, se buscan evidencias y se extraen conclusiones. Pues aquí lo que se hace es comenzar con la conclusión. Dawson, en su trabajo de 2015, lo hace mejor. Comienza por unas hipótesis, aunque luego interpreta los resultados a su manera.

Como una imagen vale más que mil palabras, esta viñeta lo explica mejor que yó.